Decenas de habitantes de varias comunidades de Coatzintla bloquearon la carretera Poza Rica-Coatzintla, para exigir la restitución de las rutas directas de transporte público que anteriormente les permitían trasladarse a la cabecera municipal sin necesidad de transbordar.
La protesta se originó luego de que los concesionarios de autobuses dejaran de completar sus recorridos habituales, situación que obliga a los pasajeros a descender en un parador intermedio y abordar otra unidad para llegar a sus destinos, lo que representa mayores gastos y prolonga sus tiempos de traslado.
Entre las comunidades afectadas se encuentran Cerro del Mirador, Sarabia, Rancho Nuevo, Pulveros, Arroyo Florido, Contreras y Plan de Palmar. Sus habitantes señalaron que esta situación perjudica principalmente a estudiantes, trabajadores y personas que necesitan acudir a consultas o citas médicas.
Uno de los inconformes explicó que anteriormente podían realizar el recorrido en una sola unidad; sin embargo, ahora deben pagar hasta 3 pasajes para llegar a su destino, lo que representa una carga económica adicional para las familias de la zona rural.
De acuerdo con los manifestantes, los costos del transporte se han convertido en una de las principales preocupaciones. Indicaron que un viaje en taxi desde sus comunidades hacia Poza Rica puede alcanzar los 80 pesos por trayecto, mientras que durante las tardes y noches el pasaje desde el parador puede elevarse entre 100 y 120 pesos.
Los pobladores afirmaron que durante más de 5 años utilizaron regularmente las rutas directas sin enfrentar este tipo de inconvenientes. Por ello, cuestionaron los motivos de la modificación de los recorridos y señalaron que desconocen qué autoridad o instancia autorizó las restricciones al servicio.
Ante esta problemática, solicitaron la intervención de la Dirección General de Transporte Público y de las autoridades de Tránsito del Estado, a fin de que se establezca diálogo con los concesionarios y se garantice un servicio accesible que responda a las necesidades de las comunidades rurales.
Los inconformes advirtieron que mantendrán sus demandas hasta obtener una respuesta formal de las autoridades y de los responsables del transporte público, pues aseguran que la falta de recorridos directos afecta su economía y limita su movilidad cotidiana.