El diálogo que la Universidad Veracruzana (UV) ha sostenido para resolver el conflicto en la Facultad de Medicina en Camerino Z. Mendoza ha estado sujeto a condiciones que no han permitido alcanzar soluciones concretas, acusaron estudiantes del plantel.
“Ante el comunicado emitido por la UV el 18 de septiembre, consideramos necesario realizar algunas precisiones. No negamos que haya existido comunicación. Se han intercambiado correos, solicitudes y propuestas de mesas de trabajo. Lo que cuestionamos es que dicho intercambio se presente como un diálogo efectivo, cuando en distintas ocasiones éste ha estado sujeto a condiciones que no han permitido alcanzar soluciones concretas”, expresaron en un comunicado.
Añadieron que, tras 20 días de protesta, resulta indispensable visibilizar lo omitido en el comunicado institucional, como la permanencia de alumnos día y noche en las instalaciones, expuestos a las condiciones climáticas, lejos de sus hogares y a la espera de ser escuchados. “Durante todo este tiempo, las problemáticas planteadas han sido acompañadas de evidencias y solicitudes. La comunicación no puede reducirse al intercambio de correos. Dialogar implica escuchar, atender y construir soluciones”, sostuvieron.
Respecto a la autonomía universitaria, reiteraron su absoluto respeto; sin embargo, consideraron que no debe invocarse únicamente cuando resulta conveniente. Explicaron que el apoyo externo recibido por la comunidad no pretende vulnerarla ni intervenir en las decisiones de la UV, sino que surge ante una situación que, tras 20 días, ha trascendido los límites del plantel.
“En días pasados, el Presidente Municipal de Camerino Z. Mendoza nos brindó un espacio para exponer públicamente nuestras demandas; su participación no buscó apropiarse del movimiento ni intervenir en la autonomía universitaria, fue un acto de solidaridad y humanidad ante estudiantes que continúan esperando respuestas”, señalaron.
Recordaron que las demandas que dieron origen a la movilización no surgieron de un día para otro, sino que son resultado de problemáticas acumuladas y de situaciones que afectan directamente la formación académica. “Nosotros somos quienes enfrentaremos las consecuencias de que estas condiciones continúen. Por ello, rechazamos que nuestra lucha sea reducida a una simple interrupción de clases o que se cuestione nuestra voluntad de diálogo. Hemos dialogado, hecho propuestas y seguimos esperando soluciones”, manifestaron.
Recalcaron que si la UV decidió hacer público el desarrollo del conflicto, también están dispuestos a hacerlo, pero con transparencia y con la totalidad de los hechos, no únicamente con aquello que resulte favorable a una versión institucional. “No exigimos privilegios, exigimos condiciones dignas para nuestra formación, y si después de 20 días seguimos teniendo que alzar la voz quizá la pregunta no debería ser por qué existen apoyos externos, sino por qué una comunidad estudiantil ha tenido que llegar hasta este punto para ser escuchada”, concluyeron.