Aunque hasta el momento no se han registrado casos de sarampión en la Sierra de Zongolica, el Hospital Integral de Tlaquilpa se encuentra plenamente preparado para atender cualquier paciente que pudiera presentar esta enfermedad, ya que cuenta con los medicamentos y la capacidad necesaria para su tratamiento, aseguró el director del nosocomio, José Silverio Argüelles Vázquez.
El médico explicó que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, por lo que es fundamental que la población refuerce las medidas de prevención, principalmente la vacunación, la cual no evita totalmente el contagio, pero sí previene complicaciones graves y muertes.
Detalló que, en la mayoría de los casos, el sarampión no es mortal y su tratamiento es sintomático, es decir, se atienden los malestares que presente el paciente, como fiebre, tos o dolor.
No obstante, advirtió que las personas con enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, hipertensión o con defensas bajas pueden desarrollar complicaciones como neumonía, la cual sí representa un riesgo mayor para la salud.
En este sentido, señaló que tanto el Hospital Integral de Tlaquilpa como el Hospital Regional de Río Blanco cuentan con los insumos y medicamentos suficientes para atender casos complicados, en caso de que llegaran a presentarse.
El galeno reiteró el llamado a la población de cero a 49 años para que acuda a vacunarse a su unidad médica más cercana, subrayando que gracias a la vacuna los casos graves no se desarrollan e incluso hay personas que pueden cursar la enfermedad sin síntomas y sin capacidad de contagio.
Aclaró que las personas mayores de 50 años, en general, ya cuentan con inmunidad adquirida por la edad; sin embargo, aquellas que padecen alguna comorbilidad pueden solicitar la vacuna y recibirla sin problema como medida preventiva adicional.
Respecto a la forma de transmisión, explicó que el sarampión se contagia de manera similar a una gripe, a través de las gotitas de flu que se expulsan al hablar, toser o estornudar. Señaló que el virus entra por las vías respiratorias y tiene un periodo de incubación aproximado de 14 días.
Los síntomas iniciales incluyen dolor de garganta, tos, fiebre alta, malestar general, dolor de cuerpo y de cabeza. Posteriormente aparece un sarpullido caracterizado por pequeñas ronchas similares a piquetes de mosquito, acompañadas de manchas rojas en todo el cuerpo.
Finalmente, indicó que algunas cepas del sarampión pueden provocar las llamadas manchas de Koplik, que son pequeñas lesiones blanquecinas en la mucosa bucal, generalmente a la altura de las muelas; sin embargo, precisó que en los casos observados recientemente no se han detectado estas manchas, predominando únicamente el sarpullido cutáneo, fiebre y síntomas respiratorios.
Las autoridades de salud reiteraron que no hay motivo para alarmarse, pero sí para actuar con responsabilidad, vacunándose y acudiendo de inmediato a atención médica ante cualquier síntoma sospechoso.