Durante la actual administración federal, ya fueron asesinados un promedio de 24 sacerdotes, indicó el vocero de la Diócesis de Orizaba, presbítero Helkyn Enríquez Báez.
Apuntó que así como todos los sectores de la sociedad han sido víctimas de la violencia, los sacerdotes también la han padecido; por ello, señaló que se debe trabajar para lograr la paz; aunque que no es una tarea sólo de las autoridades.
Mencionó que la violencia es un cáncer que ya afectó a México y que alcanzó límites “inaceptables, intolerables e inhumanos”.
Por tal motivo, dijo que no es de extrañarse que México ocupe el primer lugar en cifras de sacerdotes asesinados.
Externó que la paz se logrará si todos ponen de su parte, es decir, que las instituciones como la familia, la escuela y la iglesia, trabajen sembrando valores, pero sobre todo, que se busque el encuentro con Cristo.
“Se tiene que dar la renovación interior, porque sin Cristo nada podremos alcanzar, porque Jesús es el camino a la paz. Recordemos que sin él no tenemos vida”, dijo.
Añadió que este tema no sólo es para preocuparse sino que hay que ocuparse; si bien es cierto que las autoridades tienen la obligación de garantizar la salvaguarda de los pobladores, éstos tienen también que esforzarse.