Las funciones y tareas que he venido desarrollando como regidora en nuestro municipio Xalapeño, me ha permitido tener acercamiento y la oportunidad de escuchar y atender diversas situaciones de gestión social; que invariablemente, es parte de la justicia social que exige nuestra sociedad.
Porque la situación económica que se presenta en la actualidad, sumado con el desempleo y la desigualdad social, genera una severa inestabilidad en las familias de nuestra ciudad.
En consecuencia, el gobierno municipal es la instancia más cercana a la gente y donde se les atiende una diversidad de planteamientos aunque estén fuera de nuestras funciones.
Particularmente en problemas en materia de salud, porque las personas en muchas ocasiones carecen de los recursos económicos para adquirir lo elemental.
En mi caso personal, por mi pertenencia al movimiento social y a mi partido, mantengo un trabajo social permanente y trato a brindar apoyo y solidaridad a la gente. En algunos casos, se trata de un bastón, una silla de ruedas, unas muletas o unas andaderas; en otros, apoyos para medicamentos o algún servicio público que requiere como alumbrado publica, asuntos en CMAS o pagos pendientes de los impuestos prediales o algún problema de carácter legal, etc., En cualesquiera de los casos, siempre procure atender la gestión social que nos ha solicitado la gente.
Nuestro compromiso como regidora, ha ido más allá de las facultades que nos indica la ley, porque la situación social de nuestro municipio así lo exige.
Es importante la obra pública y la atención de los servicios públicos en general, pero es más importante restablecer el tejido social y atender y apoyar a la gente directamente, es la parte humana que nunca se deben olvidar.
Esperamos que la próxima administración municipal atienda la situación de pobreza que aún se vive en nuestra ciudad. Porque no basta de llenar de cemento nuestras calles, sino que la parte social y humana es lo más relevante. Xalapa merece cambiarle el rostro de la inseguridad y la pobreza.