Familiares y pacientes de hemodiálisis de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) número 14 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) protestaron por el traslado “injusto” de los servicios subrogados a la Clínica “Santa Lucía”, la cual carece de la capacidad e higiene necesarias para el trato adecuado de los enfermos.
Señalaron que alrededor de 400 pacientes deben realizar sus hemodiálisis en dicha clínica, que fue clausurada el año pasado por casos de infección provocados por una bacteria. “No tienen ni las máquinas. El trato ha sido pésimo, enfermeras no capacitadas, un doctor general, no hay nefrólogo. No tienen el protocolo adecuado con el paciente desde que llega hasta que sale. Es una clínica que ya está sobrepasada. Abrió un turno de las 10:00 de la mañana a las 2:00 de la mañana. Los pacientes que salen a esa hora pueden tener presión baja. ¿A esa hora a dónde corres? Porque cuando sales ya no te dejan entrar”, dijo un paciente.
“Pedimos que los regresen a la UMAE o a la clínica en la que nos atendían antes. Los rebasó la capacidad de pacientes; eso los estresa y tratan mal a los pacientes. Nos dicen: ‘Ya te vas a morir, de todos modos te vas a morir’”, expresó otro paciente.
Hasta inicios de este año, el servicio subrogado de hemodiálisis era proporcionado a través del Hospital Covadonga, pero, pese a las quejas, se trasladó a la Clínica “Santa Lucía”. Algunos pacientes deben pagar por las hemodiálisis de manera particular. Requieren 3 sesiones a la semana, con un costo total de 4 mil 500 pesos. “Mil 500 cada sesión. De hecho, ahorita no la tomo porque sólo estoy tomando 2 a la semana, cuando deberían ser 3, porque no puedo pagar la tercera. Ahorita viene entumida. El IMSS no tiene la capacidad, hay demasiados pacientes. En ese sentido entiendo, pero no por eso vas a malbaratar las condiciones en que estás atendiendo a tu paciente”, dijo la madre de una paciente de 24 años.
No todos los pacientes pueden pagar, por lo que sólo toman 2 intervenciones, lo cual compromete su salud. Además de la falta de capacidad, acusan malos tratos y que no se aplican los protocolos de higiene adecuados para el manejo de las hemodiálisis.