Una chispa que cayó de la chimenea al bagazo, provocó el incendio y que el fuego arrasara con un trapiche familiar, de comunidad de Sochiapa, alcanzando también la bodega y un camión de caña; las pérdidas son incuantificables.
Según testigos presenciales, explicaron que eran alrededor de las 13:00 horas de este viernes, cuando este trapiche que se ubica a unos metros de la entrada de la comunidad de Chavaxtla, en Tomatlancillo, municipio de Sochiapa; trabajaba de forma normal, cuando de momento el intenso calor provocó que al brincar una chispa de los motores cayera al área de bagazo y de inmediato el fuego se extendió, causando el pánico entre la gente.
Las llamas alcanzaron varios metros de altura y desde larga distancia se pudo observar este incendio que acabó con el patrimonio de esta familia que por generaciones vivieron de este trapiche en la zona de Huatusco.
Nunca llegaron los bomberos, ni elementos de Protección Civil para sofocar el fuego; afortunadamente no hubo personas lesionadas; sólo pérdidas materiales.
Fue alrededor de las 13:00 horas de este viernes cuando las corporaciones de emergencia de Huatusco fueron alertadas de que un trapiche se había incendiado en la comunidad de Tomatlancillo, perteneciente el municipio de Sochiapa, donde solicitaban el auxilio, sin embargo, ningún elemento de Huatusco acudió al sitio, al no ser su jurisdicción.
Cabe mencionar que trabajadores y vecinos del lugar trabajaban intensamente para tratar de sofocar las llamas, sin embargo, la columna de humo se podía observar a gran distancia y el fuego ya había calcinado casi en su totalidad al trapiche.
En el sitio sólo se encontraban dos elementos de la Policía Municipal de Sochiapa con una patrulla, dando vialidad, no había elementos de Protección Civil ni otro tipo de cuerpo de auxilio.
Se menciona que en el trapiche tenían un tanque estacionario cargado con gas, lo que hacía más peligrosa la situación, pues temían que pudiera explotar, pero aun así trataba de controlar el siniestro.
Hasta el momento se desconoce si ya había sido controlado el incendio, pues en el lugar el dueño junto con sus empleados se pusieron agresivos e impidieron el acceso a la prensa, mientras que los uniformados no hicieron nada para impedir que los reporteros fueran amedrentados.