El incremento en el precio del cemento responde principalmente al comportamiento de la inflación, un factor que impacta de forma constante a nivel global, afirmó Christian Sesma, representante comercial de una productora del sector.
Detalló que en México este indicador suele ubicarse entre el 4 y el 6 por ciento anual, por lo que los ajustes en el costo del material se realizan con base en ese parámetro y por lo general se aplican al arranque de cada año. En este 2026, indicó que el aumento fue de entre 200 y 300 pesos por tonelada, lo que equivale a un alza aproximada del 10 por ciento. Sin embargo, puntualizó que este incremento no se ha trasladado en su totalidad al mercado, ya que se han implementado estrategias para amortiguar su impacto.
Explicó que el porcentaje de ajuste suele ser mayor al de la inflación debido a que, con el paso de los meses, el precio se reduce de manera gradual por efectos de promociones, descuentos y condiciones comerciales. Por ello, al cierre del año se realiza un balance que permite ajustar el comportamiento real del precio, el cual termina ubicándose en niveles similares al crecimiento inflacionario, es decir, alrededor del 5 al 6 por ciento.