Veracruz continúa como el principal estado productor de azúcar del País y concentra la mayor superficie sembrada de caña de azúcar; sin embargo, durante los últimos 8 años la agroindustria azucarera ha enfrentado uno de sus periodos más complejos, marcado por bajos precios, incremento en los costos de producción, conflictos laborales, deudas, modernización insuficiente y el cierre de algunas factorías.
Pese a las dificultades, Veracruz aporta cerca de un tercio de la producción nacional de azúcar y alberga algunos de los ingenios más importantes del País. La industria genera decenas de miles de empleos entre productores, cortadores, transportistas y trabajadores de fábrica, además de representar una de las actividades económicas más importantes del centro y sur del Estado.
Sin embargo, durante los últimos años el sector ha enfrentado una combinación de factores adversos: aumento en el precio de fertilizantes y combustibles, menores márgenes de ganancia, volatilidad internacional del azúcar y problemas financieros de algunos grupos empresariales.
El caso Lerdo de Tejada, Veracruz
El caso más reciente y de mayor impacto para la agroindustria azucarera de Veracruz corresponde al ingenio San Pedro, en Lerdo de Tejada. Tras varios meses de advertencias sobre su delicada situación financiera, el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles declaró formalmente la quiebra de la empresa, iniciando el proceso de liquidación conforme a la Ley de Concursos Mercantiles. La resolución deja en incertidumbre a miles de productores de caña, obreros, transportistas, proveedores y comerciantes cuya economía depende directamente de la operación de la factoría.
La historia reciente de
Lerdo de Tejada resulta especialmente significativa porque el municipio ya había sufrido el cierre del
ingenio San Francisco hace 12 años aproximadamente, cuya desaparición provocó desempleo, migración y una prolongada crisis económica. Ahora, con la quiebra del
ingenio San Pedro, productores y líderes cañeros advierten que la región podría enfrentar un segundo golpe económico de gran magnitud, al perder la última gran industria que sostenía la actividad cañera en la zona.
El Carmen: otra quiebra que evidenció la fragilidad del sector
La quiebra del
ingenio El Carmen, ubicado en
Ixtaczoquitlán, fue uno de los primeros grandes signos de la crisis financiera que enfrenta la industria azucarera veracruzana. Tras permanecer sin operaciones y enfrentar un prolongado proceso de concurso mercantil, en
enero de 2026 un Juez federal declaró formalmente su quiebra, al determinar que ya no existían condiciones para rescatar financieramente a la empresa. La resolución dejó en incertidumbre a miles de productores de caña, trabajadores, transportistas y proveedores de la Región de las Altas Montañas, además de abrir el proceso para la venta de activos y el pago de acreedores conforme a la Ley de Concursos Mercantiles.
La desaparición de El Carmen afectó la economía de municipios como
Ixtaczoquitlán, Orizaba, Córdoba, Río Blanco y Nogales, donde la actividad cañera representaba una de las principales fuentes de empleo e ingresos. Para especialistas y organizaciones cañeras, la quiebra de El Carmen fue una advertencia de la vulnerabilidad financiera que enfrentan varios ingenios del Estado y un antecedente directo del escenario que hoy vive el
ingenio San Pedro en Lerdo de Tejada, confirmando que la crisis de la agroindustria azucarera ya no es un problema aislado, sino un desafío estructural para Veracruz.
Los principales problemas de los ingenios
Durante los últimos 8 años, productores y organizaciones cañeras han identificado problemas recurrentes: 1) bajos precios internacionales del azúcar; 2) incremento de fertilizantes e insumos; 3) mayores costos de cosecha y transporte; 4) maquinaria obsoleta en algunos ingenios; 5) conflictos laborales; 6) retrasos en pagos a productores; 7) menor rentabilidad de la actividad.
Dirigentes campesinos han advertido que, sin apoyos e inversión, otras fábricas podrían enfrentar problemas similares a los de El Carmen.
Otros ingenios del estado han enfrentado conflictos financieros o disminución en su producción, pero continúan operando mediante reestructuraciones empresariales o cambios administrativos.
Un sector estratégico para Veracruz
La agroindustria azucarera continúa siendo uno de los pilares económicos del estado.
Miles de familias dependen directamente de cada zafra, por lo que especialistas consideran prioritario fortalecer: a) modernización industrial; b) financiamiento para productores; c) diversificación de productos derivados de la caña; d) uso de bioenergéticos; e) eficiencia en los procesos fabriles.
El papel de las instituciones en apoyo a los productores
1.- Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPA) –la principal responsable en el Estado– es la dependencia estatal que tendría el mayor margen de acción porque sus atribuciones incluyen: a) impulsar la productividad del campo; b) apoyar a productores de caña; c) gestionar programas de tecnificación; d) coordinar acciones con organizaciones cañeras; e) promover financiamiento e inversión; f) gestionar apoyos extraordinarios ante la Federación.
En una crisis como la del ingenio, la SEDARPA podría fungir como enlace entre productores, industriales y el Gobierno Federal para buscar alternativas de comercialización o rescate.
2.- Secretaría de Desarrollo Económico y Portuario (SEDECOP) Cuando un ingenio enfrenta problemas financieros o cierra operaciones, la SEDECOP puede intervenir para: a) atraer inversionistas; b) promover procesos de reactivación industrial; c) facilitar esquemas de reconversión económica; d) apoyar en la preservación del empleo.
Diversos sectores plantean la necesidad de buscar nuevos inversionistas para evitar el abandono de los ingenios que se han declarado en quiebra últimamente.