Xalapa es la sede del Concurso Nacional de Canto María Katzarava que inicia este lunes con la
masterclass de la soprano y maestra mexicana María Katzarava, de quien toma su nombre el evento, que se impartirá en uno de los salones del Museo San Rafael Guízar y Valencia.
Esta primera edición del concurso, que será presencial, contará con la colaboración de la Orquesta Sinfónica de Xalapa y se desarrollará durante toda esta semana, para concluir el 29 de enero.
El certamen surgió como iniciativa de la maestra Katzarava, de la licenciada Mary Joyce González Mumenthey, directora y gestora del proyecto y la maestra María del Carmen Amador, subdirectora del proyecto; para participar audicionaron alrededor de 200 voces, de donde se seleccionó a 54 que el día 28 celebrarán la semifinal en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana.
La final será en la sala Tlaqná el 29 de enero, con la participación de 20 finalistas en compañía del pianista Juan Galicia Garcés.
Hay $70 mil pesos en premios y reconocimientos de prestigio nacional e internacional, entre los que destaca el Premio Anfitrión otorgado por la Orquesta Sinfónica de Xalapa a los ganadores del concurso.
¿QUIÉN ES MARÍA KATZARAVA?
María Alejandra Katzarava Hernández nació en la Ciudad de México, en una familia especializada en la música. Descendiendo del barítono italiano Mattia Battistini, así como del famoso cantante mexicano Jorge Negrete, es hija de violinistas profesionales. Su padre, Archil Katzarava, es originario de Georgia y su madre, Velia Hernández, es una violinista mexicana que, embarazada de María, asistía a los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional, en donde participaba junto a su esposo.
María Katzarava aprendió a tocar el violín desde los tres años. Fue a​ los ocho años cuando tuvo su primer concierto como violinista de la Orquesta Juvenil de la Escuela Nacional de Música. Estudió dicho instrumento durante 20 años pero en 2013 lo dejó por su carrera de cantante. Como parte de su práctica cantante, también toca el piano.
Ser nombrada Revelación Juvenil en la Competencia Nacional de Canto de Carlo Morelli en 2002 fue su primer gran logró. En el 2004 debutó en la ópera La Serva Padrona con la Orquesta Sinfónica de Chihuahua y la Orquesta de Cámara en Oaxaca. Mismo año, en que se posicionó en primer lugar en la competencia Maritza Alemán y fue finalista en la competencia internacional Francisco Viñas.