El puente Limonar, ubicado en la carretera estatal Álamo-Limonar-Sombrerete, fue cerrado a la circulación vehicular para permitir los trabajos de rehabilitación de la estructura, que resultó afectada por las crecidas del río Pantepec en 2025.
Los daños se hicieron evidentes durante las inundaciones registradas en octubre del año pasado, cuando uno de los pilares en el acceso del puente sufrió afectaciones. Posteriormente también fue localizada una grieta cercana al último pilar, por lo que se determinó realizar trabajos de reforzamiento en ambos soportes, es decir, en ambos extremos del puente.
La obra es ejecutada por el Gobierno del Estado y mantiene interrumpido el tránsito vehicular por este punto, una situación que afecta a habitantes de diversas comunidades ubicadas en ambos lados del río, pero principalmente las del otro lado.
El puente, que se encuentra en funcionamiento desde 2010, fue construido para mejorar la comunicación entre las localidades de esta zona, donde anteriormente se utilizaba únicamente un viejo puente de tubos.
Actualmente, dicha estructura tubular solamente permite el paso peatonal debido a que varios de sus tubos han sido robados y ya no cuenta con condiciones para permitir el tránsito de vehículos.
Ante el cierre del puente habitantes de comunidades como Sombrerete, Manuel Almanza, La Mata, Rojo Gómez, La Pita y La Guadalupe, entre otras, tienen que utilizar rutas alternas para llegar a Álamo. Entre las opciones se encuentra rodear por Cinco Poblados y cruzar el río por el puente de esa localidad, o utilizar el camino por San Fernando.
Donato Hernández, habitante de Manuel Almanza, señaló que para llegar actualmente a Álamo deben realizar el recorrido por Cinco Poblados, lo que representa mayor distancia y tiempo de traslado.
La carretera donde se encuentra el puente comunica desde la carretera federal Álamo-Potrero del Llano con localidades como La Tortuga, Agua Nacida, Palo Blanco, La Camelia y Limonar, las cuales no se ven afectadas pues están de este lado del río Pantepec.
Previamente, habitantes de toda esta ruta se habían organizado para solicitar la rehabilitación del puente, debido a la importancia que representa esta vía para la movilidad de la población y el traslado de productos y servicios.
Ahora, los pobladores esperan que los trabajos puedan avanzar conforme a lo previsto, aunque existe preocupación por la llegada de nuevas lluvias, ya que un incremento en el nivel del río podría complicar las labores de reparación.
Mientras concluye la rehabilitación, el paso peatonal por el antiguo puente de tubos permanece como una de las alternativas, en tanto que los vehículos deberán continuar utilizando los caminos de rodeo.