Las afectaciones a la infraestructura de la zona norte de la entidad a causa de las inundaciones de octubre del año pasado puede ser un argumento muy bueno de exservidores públicos municipales para esconder mala calidad de las obras o en su caso, presunto daño patrimonial, planteó Delia González Cobos. Sin embargo, la Auditora General del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) advirtió que no hay forma para sorprender al ente fiscalizador.
Fue cuestionada en torno a la posibilidad de que algunos exalcaldes norveracruzanos pretendan justificar irregularidades en la obra pública 2025, con el argumento de que las inundaciones dañaron o destruyeron las obras que hicieron.
Aseguró que hay constancia de la existencia de las obras y manera de acreditarlo, pues cada 3 meses se reciben los avances de la obra pública que está en proceso y la información queda cargada y registrada en la plataforma del ORFIS. “Eso nos ayuda mucho, porque cuando dijeron ‘no tenemos documentación’, sí, cómo no. Entren a la página, ahí está la información de las obras”.
Reconoció que ningún Alcalde puede pasarse de listo escudándose con las inundaciones.“El argumento es muy bueno y a lo mejor en principio pueda causar angustia, cuando dicen que todo se perdió. Sí, pero están los registros informáticos, y con eso si van a tener los elementos suficientes para valorar si realmente la obra desapareció o tenía que ver con la calidad”.
Cabe recordar que, a finales del año pasado, la auditora general anunció que el ORFIS otorgaría consideraciones especiales y prórrogas a municipios del norte de Veracruz, como Poza Rica, Álamo, El Higo e Ilamatlán, afectados por inundaciones.
Con ello, se dio flexibilidad para solventar observaciones de la Cuenta Pública 2024 y 2025 ante la contingencia, pero advirtió que no se aceptarían justificaciones falsas por obras deficientes.