Las fuertes precipitaciones registradas la tarde del lunes 29 de diciembre dejó sumida a la cabecera de Alvarado en un caos vial, dejando diversas calles de la cabecera municipal totalmente intransitables. El agua superó el nivel de las banquetas, y en unos casos alcanzó casi 60 centímetros de altura impidiendo el paso de peatones y vehículos ligeros en múltiples puntos estratégicos.
La situación más alarmante ocurrió en la carretera federal 180, a la entrada del municipio, donde el reblandecimiento del terreno por las lluvias provocó un deslave de arena. Un taxi quedó atrapado entre el lodo tras el desprendimiento del acotamiento, lo que generó el cierre parcial de la vía y complicadas maniobras de rescate. Aunque no se reportan lesionados, varias unidades resultaron averiadas e inundadas.
Ante este panorama, la ciudadanía ha manifestado un profundo descontento con la administración de la alcaldesa Lizzette Álvarez Vera, señalando que las afectaciones por lluvias son una constante que no ha sido atendida con obras de infraestructura pluvial eficientes.
Actualmente, el tráfico hacia la zona de Los Tuxtlas permanece alterado y las autoridades exhortan a los conductores a extremar precauciones debido a que el pronóstico de mal tiempo persiste.