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Sección: Estado de Veracruz

Iraida, la “Flaca” que corrió para sanar el bullying y conquistó las pistas

- La oriunda de Martínez de la Torre viajará el domingo para participar en el Mundial Máster en Corea del Sur

- Su mejor logro fue el bronce en el NORCECA 2025, donde se midió a corredoras de EU, Canadá y Cuba

Julián Rodríguez Xalapa, Ver. 15/08/2026

alcalorpolitico.com


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Cuando era pequeña, Iraida Contreras era víctima de un acoso constante en su escuela por parte de sus compañeros, pero lejos de derrumbarla, la volvieron más fuerte, porque a temprana edad mostró un temple y un carácter a prueba de todo.

La destacada atleta, hoy de 37 años de edad, regresa a ese pasado que no olvida y tampoco esquiva. “Por ser muy delgada y no estar desarrollada sufrí bullying en la secundaria. Me decían flaca y fea; se burlaban de mi físico, de mi apariencia”, dijo.

Por eso buscó practicar algún deporte, específicamente correr, para sanar emocionalmente de todas esas burlas de las que era objeto. “Me refugié en el atletismo porque sabía que destacaba. Yo era mejor que ellos porque no hacían nada; yo, en cambio, le daba medallas a mi escuela”, recordó la joven nacida el 15 de junio de 1989 en Martínez de la Torre.

Estar en la pista le brindaba esa alegría que nadie más podía darle. Ya no corría por trofeos, medallas o reconocimientos, sino para consolar su alma y darle ese espíritu indomable que la llevara a creer que sí podía.

Tras muchos logros en su juventud, llegó un día en que el destino la colocó en un punto crucial de su vida: correr o estudiar. La decisión que tomó, aunque le dolió, era la más acertada, pues hoy es licenciada en Ciencias de la Comunicación.

Pero no le cortaron las piernas y sabía que tarde o temprano volvería a las pistas. “Fue sólo un receso, una ilusión pausada”, añadió durante uno de sus entrenamientos en el Estadio Xalapeño “Heriberto Jara Corona”, el lugar que prácticamente se ha vuelto su segundo hogar, donde canaliza sus emociones, sus vivencias y sus sueños.

Tras muchos años de haber colgado los spikes, retomó con muchas ganas los entrenamientos. “Volví a la vida, porque no corro por el simple hecho de hacerlo, es por amor, por pasión”, sostuvo.

Le dicen la “Flaca”, el apodo con el que la bautizaron en su niñez, pero que ahora la llena de orgullo. “Antes me dolía, pero hoy es mi fuerza”, expresó, mostrando el cansancio en su rostro por las intensas prácticas que realiza con miras a su participación en el Mundial Máster que tendrá lugar en Daegu, Corea del Sur, a dónde viajará este domingo, toda vez que el certamen arranca el día 22.

“Voy a competir en el Mundial de Atletismo Máster Daegu, Corea 2026, en 100, 200 metros y relevo 4x100. Será difícil porque enfrentaré a exolímpicas y poseedoras de récords mundiales”, mencionó la brillante deportista, cuyo mejor logro es la medalla de bronce en el NORCECA (Norteamérica, Centroamérica y el Caribe) del año pasado, donde se midió a exponentes de auténticas potencias como Estados Unidos, Canadá y Cuba.

Y como muchos deportistas veracruzanos que, lamentablemente, tienen que rascarse con sus propias uñas ante la falta de apoyo oficial, Iraida entrena y compite con lo que ella misma reúne. “La categoría máster ya no cuenta con ningún apoyo, todo es con recursos propios. Si no tuviera patrocinios y ahorros, sería imposible, pues soy mamá y mi prioridad es mi hijo, por lo que sin ayuda para gastos de inscripción y viáticos no podría asistir”, reconoció.

“Sigo en esto porque lo amo. Es algo que, como mujer, más allá de ser madre y esposa, me satisface, me llena, me da vida”, expresó la discípula del entrenador Eliud Vázquez, su amigo de la etapa juvenil.

Iraida se define como una persona normal, como cualquier otra. “Soy madre, esposa y una mujer valiente que no se rinde y que, a pesar de la edad, lucha por sus sueños, especialmente para motivar a mi hijo a que no permita que nadie le diga que no puede hacer algo que él quiere”.

Ella es de las mujeres que creen que su mejor momento es hoy. “Mi mamá dice que los tiempos de Dios son perfectos, por eso no quiero quedarme con el ‘qué hubiera pasado si lo hubiera hecho’. Es ahorita, es hoy”.

En este momento, la “Flaca” ya no toma el atletismo como un estilo o una forma de vida, ni por ganar un trofeo o una medalla; tampoco lo hace por llegar a la meta o alcanzar un destino. Lo hace por anhelos, por sueños, por amor, por ponerse esos spikes y sentir una libertad que sólo ese deporte le pudo dar.