El avance de la ultraderecha en América Latina y otras regiones del mundo representa un riesgo para los derechos de la población, advirtió Jorge Rodríguez Molina, director de la Facultad de Historia de la Universidad Veracruzana (UV), quien llamó a fortalecer la formación política de los jóvenes para evitar que estos movimientos ganen terreno sin que se conozcan las consecuencias de sus propuestas.
Durante el Congreso Internacional “La ultraderecha en un mundo globalizado”, inaugurado este jueves 22 de octubre en el Museo de Antropología de Xalapa, el académico señaló que estas corrientes políticas llegan al Gobierno mediante elecciones democráticas, pero una vez en el poder impulsan medidas que, a su juicio, afectan los derechos de distintos sectores sociales.
“Gran parte de sus políticas atentan contra los derechos de la población en todos los niveles, en todos los grupos sociales”, afirmó.
Rodríguez molina sostuvo que los ciudadanos suelen advertir las consecuencias de sus decisiones electorales cuando los gobernantes ya ejercen el poder, por lo que consideró necesario promover una mayor comprensión de los procesos políticos antes de que se traduzcan en cambios de Gobierno.
“Es fundamental que dentro de las universidades se esté hablando sobre este tipo de cuestiones ligadas al auge de las ultraderechas a nivel global, sobre todo por el impacto que tiene cuando estas llegan al poder a través de elecciones democráticas”, expresó.
Al referirse al escenario latinoamericano, consideró que México podría enfrentar riesgos semejantes si estas corrientes amplían su presencia política. También mencionó a Brasil como un país cuyo rumbo electoral podría influir en el panorama de la región.
El director de la Facultad de Historia planteó que las universidades deben contribuir a que los estudiantes comprendan los efectos de las decisiones gubernamentales y participen en los asuntos públicos, en lugar de limitar su interés a los problemas que afectan directamente su entorno.
“Tenemos que volvernos alfabéticamente políticos. Es decir, la política nos debe interesar porque, al final de cuentas, a través de ella se debe lograr el bienestar para los amplios sectores de la población”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que el uso de las tecnologías y las redes sociales ha modificado la manera en que los jóvenes se informan, situación que, desde su perspectiva, ha reducido los hábitos de lectura y limitado la reflexión sobre los acontecimientos políticos.
“Hay un problema fundamental: el hecho de que las tecnologías han hecho que gran parte de los jóvenes no lean, y al no leer no reflexionan”, señaló.
El académico reconoció que la formación política enfrenta obstáculos derivados del acceso a la educación superior. Aseguró que menos del 10 por ciento de los jóvenes que ingresan al sistema educativo llegan a la universidad, aunque no precisó la fuente de esa estimación.
Ante ese panorama, consideró que los espacios de discusión académica deben aprovecharse para impulsar la participación de los universitarios y ampliar su conocimiento sobre los movimientos políticos que se desarrollan dentro y fuera del país.
También reconoció diferencias en el grado de participación de los estudiantes, pues mientras algunos muestran interés por los asuntos públicos, otros comienzan a involucrarse cuando las decisiones políticas afectan sus condiciones de vida.
“Hay quienes sí se interesan y se comprometen, y otros, pues hasta que les llega el problema empiezan a pensar”, concluyó.
El Congreso Internacional “La ultraderecha en un mundo globalizado” se celebra los días 22 y 23 de octubre, con actividades organizadas por la Universidad Veracruzana para analizar el desarrollo de estas corrientes políticas y sus repercusiones internacionales.