Decenas de jornaleros de la región de las Altas Montañas son estafados cada año por supuestos contratistas, quienes, aprovechando su necesidad, cobran por su trabajo y en ocasiones los abandonan sin salario en estados del norte del país.
Las contrataciones de jornaleros se realizan para campos de cultivo de Sonora, Zacatecas y Michoacán, con contratos que van de cuatro a seis meses, explicó el campesino de la comunidad Loma Grande, Genaro Campos Martínez. Campos Martínez recordó que el año pasado un grupo de 12 jornaleros fue estafado con la mitad de su pago, correspondiente a tres meses de salario, luego de que un contratista cobró por ellos por adelantado.
“Hay enganchadores que te piden una cuota de inscripción para apartar los pasajes y hospedajes, llegando a cobrar hasta 700 pesos por cada jornalero y eso es una estafa”, precisó.
Asimismo, señaló que hay campesinos que al llegar a los campos agrícolas descubren que fueron engañados al no aparecer en las listas de contratación, pese a haber pagado para laborar durante seis meses.
En estos casos, se ven obligados a malbaratar sus servicios debido a que llegan sin dinero, además de enfrentar malos tratos y jornadas extenuantes. Cada año, en enero y febrero, así como en agosto y septiembre, empresas dedicadas a la siembra de pepino, jitomate y aguacate contratan a jornaleros para realizar actividades agrícolas.
Para ello recurren a contratistas o enganchadores, quienes cobran comisiones por cada trabajador que trasladan a los campos de cultivo y suelen realizar publicaciones en grupos de WhatsApp o Facebook. Sin embargo, consideran que la búsqueda de empleo representa un riesgo constante para quienes, ante la necesidad, viajan con la expectativa de laborar durante medio año y en diversas ocasiones son engañados y abandonados a su suerte.