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La isla de los gatos: los felinos se hartaron de la civilizacin y se aislaron

- En medio del ro Actopan, un islote los pone a salvo; los pescadores pasan alimentndolos - El ro, moribundo, carece de peces, porque los ingenios de azcar los matan al arrojar aguas sin tratar

Carlos Rivas Venegas Veracruz, Ver. 08/07/2008

alcalorpolitico.com

Un puado de gatos cumpli el sueo de cualquier persona adinerada en este pas, ser dueos de su propia isla.

Son unos 20 felinos que en el pueblo de Chachalacas, municipio de rsulo Galvn, se han vuelto famosos entre pescadores y turistas porque habitan, desde hace un par de aos, un islote en medio del caudal del ro Actopan, asentado a unos 500 metros de la bocana, en los lmites del mar abierto.

Chachalacas es una comunidad de pescadores y prestadores de servicios tursticos, con una poblacin no mayor a 5 mil habitantes, ubicada al sur de la cabecera municipal. La gente deja su cama muy temprano para salir a pescar o montar las palapas para recibir a los turistas, pues junto con La Antigua, son de los sitios ms visitados en este rincn de Sotavento.

Producto de la contaminacin de los ingenios El Modelo y La Gloria, la pesca, la actividad secundaria despus del turismo, ha bajado en los ltimos aos, platica el pescador Rubn Chvez.

Los pescadores se entristecen porque no hay trabajo; el mal tiempo nos afect, pero la contaminacin de los ingenios nos ha pegado mucho. Ellos arrojan sus aguas sin tratar y eso ha ocasionado mortandad de peces. Pero aqu seguimos.

Esos pescadores sin esperanza han aprendido a convivir con los gatos del islote, como se conoce al pedazo de tierra del cual son amos y seores los felinos. Los hombres de mar esperan que conforme pase el tiempo la poblacin de gatos crezca, y chance, se convierta en atractivo turstico.

Con esa finalidad, y tambin por compasin, muchos son los pescadores que diariamente, de regreso de la jornada en mar abierto, se acercan al islote y lanzan sobrantes de carnada a los gatos. Son jugosos trozos de retacera de pescado o tripa de pollo til en la captura de cazn, jaiba y camarn.

A ciencia cierta, se desconoce la fecha de arribo del primer gato al islote, cuenta Rubn Chvez. Slo se sabe que en la actualidad son ms de 15, casi 20, pueden ser ms, y viven tranquilamente, separados de la civilizacin por unos 300 metros de mar, por lo cual es imposible su escape hacia el pueblo.

Desde lejos, los animales parecen felices. Se echan por largos periodos de tiempo en la pequea playa.

En grupos de dos o cuatro, se acicalan, se tiran de panza y miran fijamente con ojos escudriadores cada embarcacin que pasa cerca de su territorio. Quieren comer carnada, comenta el lanchero.

El islote no mide ms de 250 metros cuadrados, es un pedacito de tierra coronado por una docena de tupidas palmeras, arbustos tpicos de estos humedales, maleza y varios rboles de almendro. En el centro se levanta una pequea casa de madera y techo de lminas de aluminio. Hay un puerto para pescadores y unas tablas dispuestas para aliar pescado, de cuyas escamas y tripazn se alimentan los mininos.

La casita fue edificada por una persona de Chachalacas, quien en una ocasin reclam la propiedad de la isla; sin embargo, las autoridades locales le hicieron ver que no tena razn, pues la isla, como todas en Mxico, son propiedad de la Federacin. El hombre, molesto, se olvid de su idea pero dej la cabaa, y ahora es usada por los gatos como refugio y asoleadero.

Pero no todo es felicidad, los gatos sufren en cada crecida del Actopan, pues el agua fuera de sus niveles normales tapa completamente el islote. Cuando pasa, los gatos trepan a lo ms alto de los rboles, de las palmas o al techo de la casita. All esperan mientras el caudal baja, despus de uno o tres das, explica Rubn Chvez.

Los pescadores de la zona, sin embargo, dicen haber encontrado ya varios gatos muertos en la playa.

Cuando hay creciente, y ms con lluvias y vientos de norte, se les dificulta an ms aferrarse a las ramas y, cansados y hambrientos, caen en las inexorables aguas del Actopan.

Ante esta problemtica, los pescadores han reportado el caso al municipio, a ver si se pueden rescatar y regalar en las casas; no obstante, no ha habido respuesta. En tanto, los hombres de redes, los comerciantes de las palapas y el pueblo en general, siguen esperanzados a que los gatos se reproduzcan para ser ms, y se vuelvan novedad para ofertar al visitante, algo as como el paseo en lancha por la isla de los gatos.