Entremos en contexto, el llamado situacionismo: movimiento ideológico-revolucionario de artistas e intelectuales, cuyo fin era la critica a la llamada sociedad del espectáculo" aquella que se encuentra sumida en alienación por el consumismo, derivado del sistema de producción capitalista.
Partiendo de esta breve introducción, nos adentramos a un profundo y complejo trabajo filosófico escrito a manera de fragmentos o aforismos. Para Debord, el trabajo del filósofo es cambiar el mundo y cuando falla, queda la interpretación. La "filosofía situacionista" que plantea, es un trabajo de vanguardia, por ende, no necesita ser interpretado, debe causar un impacto. Ahora bien, me limito a comentar brevemente mi precaria interpretación del presente. Para Debord, el espectáculo es capital y mercancia efectivamente acumulados, mismos que acaparan la vida contemporánea. Así mismo, el espectáculo, a través de los medios de comunicación, logra opacar en lo absoluto la realidad del mundo, creando así, una imagen desconectada de la realidad. Para Debord, la sociedad espectacular se encuentra alienada de su tiempo, su vida, su dinero y su mundo. Es cierto que se sirve de filósofos como Marx y Hegel para crear su teoría, por ende, se trata de un complejo trabajo filosófico, que exige conocimientos previos del materialismo y del idealismo, entre otros. Pese a ello, tenemos un implacable trabajo de vanguardia, que nos invita ser conscientes de nuestra alienación dentro del sistema de producción capitalista, un libro realmente profético (1967), que todos sin excepción deberíamos leer, más para los tiempos en que vivimos.
Irving Romero