Ir a Menú

Ir a Contenido

Sección: Estado de Veracruz

Lágrimas en un pueblo sin oportunidades: Naolinco despide a Yovani, Jair y Misael

- Fueron sepultados los 3 jóvenes que murieron en tráiler abandonado en Texas

- Ante pobreza, aquí se volvió “moda” migrar: Agente Municipal

- En San Marcos Atexquilapan sólo hay tres opciones: hacer zapatos, el campo o migrar

- "Si Gobiernos no voltean a vernos, seguirán pasando estas desgracias”, clama familia

José Topete Naolinco, Ver. 15/07/2022

alcalorpolitico.com


Click para ver fotos


Yovani Valencia Olivares, de 16 años, conocido como “El bochito”; su hermano Jair, apodado “El pollo”, de 20 años; y el primo de ambos, Misael Olivares Monterde, "Sami", de 16, fueron sepultados este viernes en Naolinco.

El último adiós a los jóvenes que murieron dentro de un tráiler abandonado en Texas, en su intento por migrar a Estados Unidos, se distinguió no sólo porque todo un pueblo se congregó en torno a ellos, sino también porque fueron sepultados con sus uniformes del equipo local "Deportivo San Marcos", que dirigía su abuelo.

Pero el deporte no era un camino para los jóvenes. De hecho, no es un camino para nadie en San Marcos Atexquilapan, un pueblo de 22 mil 835 personas, azotado por la pobreza y la desigualdad.

Aquí hay sólo tres posibilidades para trabajar: cultivar la tierra y criar ganado; hacer zapatos o migrar a los Estados Unidos.

De acuerdo con datamexico.org, cuyos datos hacen referencia a los recabados por el Banco de México, Naolinco recibió en el primer trimestre de 2022 un aproximado de 4.23 millones de dólares en remesas.

La cifra del monto que envían los connacionales a sus familiares del municipio es lo que motivó a los tres jóvenes a buscar el sueño americano el pasado 21 de junio, decisión que terminó con la peor tragedia humanitaria por migración ilegal en la historia reciente de Estados Unidos.

Y es que las oportunidades no son tan amplias como los jóvenes habrían querido, no solo en materia laboral, sino también por cuanto hace al tema educativo.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) destaca que los niveles de pobreza y desigualdad son altos en ese municipio.

En 2020, el 54.2 por ciento de la población de Naolinco se encontraba en condiciones de pobreza moderada mientras el 13.6 en situación de pobreza extrema.

La población vulnerable por carencias sociales alcanzó un 22.7 por ciento y la población vulnerable por ingresos fue de 3.07 por ciento.

Las principales carencias sociales en Naolinco fueron, en 2020, carencia por acceso a la seguridad social, carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda y rezago educativo.

El Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información (INEGI) revela que, en 2020, el 37.4 por ciento del total de la población tenía solamente la educación primaria.

El 28.6 por ciento accedió a la secundaria y solo el 20.4 por ciento del total de personas en edad de recibirla, ingresaron al Bachillerato.

Para las licenciaturas el porcentaje disminuye de manera drástica, cayendo solo al 9.31 por ciento.

Por cuanto hace al nivel de analfabetismo de Naolinco, es decir, personas de 15 años y más que no saben leer ni escribir, la tasa fue de 7.53 por ciento.

De esos, el 46.2 por ciento son hombres y el 53.8 corresponde a las mujeres.

Pueblo de migrantes

César Valencia, agente municipal de la localidad de San Marcos, confirma que desde hace siete meses la migración de jóvenes de Naolinco —incluso menores de edad— se ha incrementado al grado de convertirse “en moda”.

Durante la semana posterior a la partida de los tres jóvenes, al menos 15 habitantes más del pueblo optaron por marcharse a Estados Unidos.

Dijo que quienes se van son jóvenes de escasos recursos que son convencidos por el sueño de tener un trabajo que les permita obtener una casa, una automóvil, porque lo han visto con otros que los antecedieron.

“La meta de los jóvenes que se han estado yendo en los últimos meses tienen la finalidad de tener su casita, de poner su propio negocio, esa es su mentalidad. En los últimos tiempos han migrado muchos jovencitos, desde hace unos seis o siete meses comenzó, se volvió una moda y se van. Son personas de bajos recursos, pero hay manera de ir sobreviviendo, donde ellos se puedan emplear”, dijo.

Y precisamente de acuerdo con los padres de los jovencitos, la idea de estos era no solo dejar de hacer zapatos en el taller familiar, sino construirse un patrimonio: una casa, un automóvil y pagar las deudas.

Misael, Yovani y Jair tenían claras sus determinaciones al observar que el 80 por ciento de la población se dedica a la elaboración de calzado, el resto al campo y la ganadería, a la ordeña de leche y cultivo de maíz.

“Volteen a vernos”

La tarde de este viernes, antes del sepelio de los jóvenes, el tío de los tres, Óscar Olivares, puso el dedo en la llaga respecto a las condiciones en las que vive la comunidad.

El hombre agradeció al Gobierno federal por todas las facilidades legales que le dieron a su familia para lograr el retorno de los chicos, pero también le recordó que San Marcos es un pueblo sin oportunidades que orilló a sus sobrinos a la muerte.

"Si los Gobiernos no voltean a ver estas pequeñas comunidades van a seguir pasando estas desgracias.

"Esta es la petición que hacemos a nombre de la familia, que ellos que tienen esa posibilidad de ayudar a las comunidades olvidadas que lo hagan de corazón para que no sigan pasando estas desgracias", enfatizó.

Los cuerpos del joven y de los adolescentes fueron repatriados el miércoles y llegaron al pueblo a la medianoche. Fue este viernes que tras ser velados y de una misa de cuerpo presente fueron sepultados en el panteón de la localidad.

“Quiero agradecerles, compartirles un taquito (…), siempre compartimos un taquito, por favor que no se vaya nadie, que vengan todos”, dijo Balbino, abuelo de “El bochito”, “El pollo” y “Misa”.

Este viernes también fue sepultado uno de los migrantes oriundos de Tlapacoyan que también pereció en el camión que los ingresó a Texas.

Pablo Ortega, "El Triste", dejó a su viuda con cuatro meses de embarazo. Su cuerpo llegó este jueves a la comunidad y para la tarde del viernes ya estaba en su última morada.

La lluvia de esa parte de la zona montañosa enmarcó el día de entierros, donde los familiares lloraban a sus muertos.