Cuevas, cavernas, cascadas de hielo y otros espacios naturales de las Altas Montañas enfrentan afectaciones derivadas de la presencia de visitantes que en algunos casos dañan o extraen elementos del entorno para llevarse un recuerdo o simplemente tomarse una fotografía.
César Silva Reyes, integrante de los Grupos Unidos de Montañismo del Valle de Río Blanco, quienes cuentan con 54 años de experiencia en la actividad, señaló que el incremento de visitantes registrado durante los últimos años también ha traído comportamientos que ponen en riesgo algunos sitios.
Entre las principales afectaciones mencionó el grafiti en cuevas y cavernas, la extracción de elementos naturales como “la rosa de las nieves” y la destrucción de formaciones de hielo y roca. Señaló que incluso hay personas que desprenden partes de estas formaciones únicamente para obtener una fotografía. También expresó preocupación por el ingreso de jeeps y cuatrimotos a zonas naturales, debido a que estos vehículos pueden alterar el terreno y afectar espacios que durante años se mantuvieron prácticamente intactos.
Los montañistas consideraron necesario que quienes visiten estos lugares tengan mayor conciencia sobre el impacto de sus actividades y eviten retirar cualquier elemento natural. Advirtieron que algunas formaciones tardaron cientos o miles de años en desarrollarse y, una vez destruidas, no pueden recuperarse simplemente con una acción de limpieza.
El montañista también recomendó a quienes comienzan a practicar la actividad a acercarse a organizaciones con experiencia y evitar recorridos improvisados. La finalidad, señaló Silva Reyes, no debe ser impedir que las personas conozcan las montañas, sino conseguir que puedan hacerlo sin deteriorar los espacios que buscan admirar.