El vocero diocesano, Helkyn Enríquez Báez, señaló que, aunque se ha hecho el esfuerzo por vigilar algunos tramos de carreteras, continúan los asaltos y desapariciones de operadores, por lo que se requiere una revisión de las estrategias de prevención y combate a la delincuencia para proteger a quienes circulan por las vías de comunicación.
“Sabemos, por lo que los medios de comunicación nos dicen, que siguen las desapariciones de operadores de transporte y esto siempre sigue siendo una preocupación para la sociedad, puesto que afecta la vida e integridad de los operadores”, manifestó.
Añadió que esto refleja el riesgo que hay en las carreteras, al que se suma el que de por sí existe por circular en largas jornadas, entre el cansancio, la violencia o la delincuencia.
“Sabemos que el tránsito es un derecho humano fundamental, pero no basta que haya la capacidad de circular, sino que también se haga en paz y seguridad, evitando todo lo que ponga en riesgo el patrimonio y también la integridad física de las personas”, subrayó.
El Vocero sostuvo que la Iglesia espera que se revisen las estrategias y se pongan manos a la obra, pues la seguridad y la paz deben ser un elemento que se atienda de modo prioritario.
Enríquez Báez sostuvo que así como se deben atender otras necesidades de la comunidad como salud, educación y fuentes de trabajo, la certeza de seguridad en las vías de comunicación tendría que ser una prioridad para las instituciones y autoridades responsables.