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Sección: Estado de Veracruz

Las próximas elecciones apuntan hacia el resurgimiento veracruzano (I)

- Veracruz va a rechazar la pretendida imposición federal sobre el nuevo gobierno estatal

- El creciente agrupamiento veracruzano se debe a la autenticidad y superioridad del candidato opositor

- El fondo de la elección del 2 de junio es recuperar el rumbo y el liderazgo de Veracruz

Vctor A. Arredondo 06/05/2024

alcalorpolitico.com

No es casual que las elecciones del cercano 2 de junio hayan enardecido en Veracruz a una gran diversidad de grupos ciudadanos, organizaciones campesinas, obreras, civiles y empresariales, partidos, sindicatos, líderes sociales, periodistas y medios de comunicación, exrectores universitarios y a la sociedad en general, para agruparse en torno al proyecto político de Pepe Yunes. Una razón fue que, en vísperas de que termine el primer cuarto del siglo 21, después de haber transitado durante casi dos terceras partes del siglo veinte por un modelo unipartidista, AMLO tomó una decisión antidemocrática, regresiva, unipersonal y centralista, decretando que nos debería gobernar una persona nacida fuera de nuestro estado. Con ello, no sólo violó el reglamento de su propio partido, haciendo a un lado a políticos locales que eran competitivos, sino peor aún, pretendió madrugar el derecho de votar de millones de electores al inclinarse de manera abusiva y notoria por Rocío Nahle. Debimos soportar durante más de dos años, la propaganda oficial que alardeaba que no había contrincantes, que la elección ya estaba decidida y que los cargos de elección popular y del futuro gobierno estatal ya eran propiedad del partido en el poder.

Una segunda razón, y no menos importante, es que la destacada trayectoria política y ejecutiva del candidato opositor, desde 1997, no sólo es conocida en todo el territorio veracruzano, sino que supera notablemente a la de la candidata oficial. Rocío Nahle arrastra una cuestionable gestión en la Secretaría de Energía, donde ignoró las energías limpias y mostró fallas graves en la coordinación constructiva de Dos Bocas, por su opacidad, sobrecostos y el escandaloso retraso de, hasta ahora, dos años en la fecha comprometida de entrega. El hecho de no haber aceptado informar sobre la construcción de esa refinería ante organismos autónomos como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), argumentando “razones de seguridad nacional”, alertó la sospecha ciudadana sobre la pulcritud de los multimillonarios contratos y del uso de recursos públicos. Recientemente, ese inaceptable rechazo a nuestras leyes sobre la rendición de cuentas públicas se ha sumado a las noticias sobre el inexplicable crecimiento patrimonial de su familia frente a sus ingresos justificables.

Una tercera razón está relacionada con la insatisfacción de un amplio sector de la sociedad mexicana por las promesas incumplidas de AMLO en materia de seguridad pública, combate a la corrupción, apoyo al campo y a las pequeñas empresas, así como por su ataque a todo tipo de medio de comunicación y organismo autónomo, incluyendo a la UNAM, que no se doblegara ante sus decisiones y argumentos autoritarios. A ello se sumó el alarmante traslado de funciones civiles al Ejército con la consecuente militarización de la vida nacional, comparable a la inaceptable situación que se vivía en América Latina a mitad del siglo pasado; así como la debacle existente en la calidad de la educación, salud, alimentación e infraestructura públicas.



¿Y qué decir de la descuidada y tosca administración de Cuitláhuac García, quien actuó como activista faccioso en lugar de estadista, mereciendo las calificaciones más bajas entre los gobernantes actuales? Nos mostró, de manera reiterada, que su principal misión era la de atender acciones rijosas impropias de un gobernante, como la de llevar ataúdes amenazantes a los miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, buscando complacer a quien lo llevó a la gubernatura por el arrastre electoral presidencial del 2018, en lugar de dedicarse a trabajar por el bien colectivo de Veracruz. Su negligencia por mejorar las condiciones de trabajo de los servidores públicos, el penoso acarreo al que los han forzado como parte del proselitismo electorero de Morena, el abandono de las oficinas y servicios públicos, así como la injusta reducción de salarios de funcionarios que mantienen la economía familiar a partir de sus ingresos, tiró por la borda el esfuerzo veracruzano sostenido durante años para consolidar un auténtico servicio profesional de carrera en el sector, a través de la actualización permanente de los servidores públicos y la aplicación de estímulos y reconocimientos al buen desempeño.

La tendencia electoral a favor de Pepe Yunes, que seguirá creciendo a lo largo de este mes, es el resultado del agrupamiento social alrededor de su proyecto político y propuestas de gobierno que buscan retomar lo esencial: la recuperación del gran potencial del campo y de cada región veracruzana, a partir de sus ventajas comparativas y de procesos que ofrezcan mayor valor agregado y en armonía con la naturaleza. Para ello, se propone mejorar sustancialmente la seguridad, educación, salud, alimentación e infraestructura públicas, de manera que apuntalen un nuevo modelo de desarrollo estatal basado en la justicia social y la sustentabilidad, gracias a un manejo inteligente del agua y la promoción de productos y empleos mejor retribuidos, energías limpias y empresas comprometidas con sus empleados, con las comunidades que las albergan y con la biodiversidad. Estos temas serán abordados con mayor detalle en los siguientes artículos.


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Artículos de esta serie:
Las próximas elecciones apuntan hacia el resurgimiento veracruzano (I)
Las próximas elecciones apuntan hacia el resurgimiento veracruzano (II)
Las próximas elecciones apuntan hacia el resurgimiento veracruzano (III)
Las próximas elecciones apuntan hacia el resurgimiento veracruzano (IV)
Las próximas elecciones apuntan hacia el resurgimiento veracruzano (V)