A casi un mes de la protesta realizada en Xalapa por productores lecheros de distintas regiones de Veracruz, la inconformidad persiste debido a que más ganaderos continúan siendo rechazados por Leche para el Bienestar, antes Liconsa, pese a que aseguran haber cumplido con la documentación solicitada.
Los productores José Gilberto Morales Carmona, Ana María Núñez Vera y Sergio Hernández Morales señalaron que la problemática no sólo se mantiene, sino que cada vez son más los afectados que se suman a la lista de proveedores excluidos de los centros de acopio. Explicaron que cuando fueron suspendidos se les informó que existían observaciones o faltaban algunos requisitos administrativos; sin embargo, afirmaron que la documentación fue entregada y solventada desde los primeros días posteriores a la notificación, sin que hasta ahora hayan sido reincorporados.
De acuerdo con los productores, esta situación ha provocado pérdidas económicas que superan el millón de pesos diarios entre los ganaderos afectados, además de un impacto directo en el mercado estatal de leche. Indicaron que la sobreoferta provocada por la falta de compra por parte de Leche para el Bienestar ha saturado el mercado local, provocando una caída considerable en los precios pagados a los productores.
Señalaron que mientras anteriormente algunos queseros compraban el litro de leche hasta en 9.50 pesos, actualmente el precio ha descendido a cerca de 6 pesos por litro, lo que complica la rentabilidad de la actividad y pone en riesgo la permanencia de muchos productores. Ante la falta de respuesta, advirtieron que existe inconformidad creciente en el sector y no descartan realizar nuevas movilizaciones para exigir una solución al problema.
Fue el 12 de mayo, cuando decenas de productores de Xico, La Joya, Palma Sola, Piedras Negras y otras localidades se manifestaron frente a la entonces Liconsa en Xalapa, donde derramaron leche descompuesta como forma de protesta por su exclusión de los centros de acopio. Desde entonces, los ganaderos sostienen que continúan enfrentando dificultades para comercializar su producción, ya que parte de la leche debe venderse a precios inferiores o incluso se pierde por falta de compradores.