La calidad de las flores cultivadas en la región se ha visto afectada por las intensas lluvias, que provocan daños en las plantas y reducen las posibilidades de comercializar la producción, informó el floricultor Martín Sánchez Nolasco.
El productor explicó que el exceso de humedad favorece la pudrición y hace que algunas flores se quemen o bien se infecten con hongos. Aunque pueden llegar a desarrollarse y ser cortadas, al momento de ofrecerlas a los compradores ya no presentan las condiciones necesarias para su venta. Además, agregó, los tallos de ciertas plantas se debilitan y se doblan, ocasionando que las flores caigan antes de ser cosechadas. Estas afectaciones representan pérdidas para los productores, quienes dependen de la calidad de su mercancía para colocarla en el mercado.
Sánchez Nolasco indicó que la situación perjudica a los floricultores de la región y genera incertidumbre, debido a que se prevé que las lluvias continúen. El exceso de agua dificulta las labores en las plantaciones y limita las posibilidades de conservar la producción en buenas condiciones.
El productor también lamentó que actualmente ya no cuenten con el seguro agrícola que existía años atrás y servía como respaldo ante los daños en los cultivos. Sin esa opción, los floricultores deben afrontar las pérdidas sin el apoyo que antes podían buscar. A pesar de este panorama, aseguró que seguirán trabajando la tierra para sostenerse, aunque las condiciones del clima continúen afectando la producción y la venta de flores.