La extracción de la Rosa del Volcán en el Pico de Orizaba es una práctica que ha venido en disminución, por fortuna, indicó el jefe del Departamento de Monitoreo y Vigilancia en el Parque Nacional, Armando Fuertes.
“Antes, en el Valle del Encuentro, a donde cada vez llega más gente debido a la accesibilidad del sitio, los turistas iban, extraían y arrancaban la Rosa del Volcán. Ahora, con la presencia de los vigilantes, que son de la misma comunidad, y las recomendaciones y apercibimientos que hacen a los turistas, ya no se observa esta mala práctica, lo que representa un buen logro”, comentó.
Explicó que el polígono que tienen como área natural protegida establece que hay zonas de preservación de bosque, donde no está permitido realizar diversas actividades, y otras de uso público, donde sí están permitidas las áreas de turismo. “Una de las actividades no permitidas a los visitantes es la extracción de flora y fauna. Cualquier extracción de estas dentro del área está totalmente prohibida”.
Refirió que lo que ocurría es que a los visitantes les gustaba la Rosa del Volcán y la llevaban, la bajaban, causando una repercusión. “El daño es porque estas plantas son anuales. Necesitan un ciclo de 12 meses para que la semilla se disperse. Al ser extraídas en una época inapropiada, no dan paso a la siguiente generación”.