La consejera jurídica de la Presidencia de la República, Luisa María Alcalde Luján, rechazó las versiones que calificaron como una “lista negra” la presentación realizada durante el programa
Derecho de Réplica y aseguró que el objetivo fue mostrar un análisis sobre un supuesto ecosistema digital de amplificación artificial de tendencias.
La aclaración se produjo después de la polémica generada por la presentación del miércoles 12 de agosto, en la que fueron mostrados nombres de periodistas, medios de comunicación, políticos y cuentas relacionadas con lo que la funcionaria describió como una estructura de difusión de contenidos críticos hacia el Gobierno de la llamada Cuarta Transformación.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Alcalde afirmó que quienes interpretaron el ejercicio como una lista de periodistas enemigos del Gobierno estaban haciendo una lectura equivocada.
“No es el caso”, responde Alcalde
La funcionaria sostuvo que la presentación no pretendía clasificar a periodistas por su posición política ni acusarlos de pertenecer a una estructura coordinada, sino que el análisis se centró en identificar cómo determinados contenidos pueden ser retomados y amplificados por diferentes cuentas en redes sociales.
“Lo que presentamos fue un análisis sobre cómo funciona un ecosistema digital de amplificación artificial de tendencias y quienes aparecen en este ecosistema”, explicó Alcalde.
La funcionaria agregó que una publicación de un periodista, medio de comunicación o político puede posteriormente ser retomada por otras cuentas sin que esto signifique necesariamente que el autor original forme parte de una operación coordinada.
La polémica surgió porque durante la presentación fueron colocados públicamente nombres de periodistas y medios de comunicación dentro de un esquema denominado “ecosistema de amplificación digital”.
Entre los nombres que fueron identificados por diferentes medios como parte de la exposición aparecen periodistas, medios y organizaciones que mantienen una postura crítica hacia el Gobierno federal. Esta clasificación provocó cuestionamientos debido a que, para algunos de los señalados, la inclusión de sus nombres dentro de un esquema gubernamental podría interpretarse como un señalamiento político.
La funcionaria niega acusaciones directas
Alcalde Luján insistió en que aparecer dentro del análisis no significa que un periodista o medio esté involucrado en una operación de bots, ni que exista una acusación de que los medios financien esas estructuras.
La consejera jurídica hizo una distinción entre quienes generan originalmente una información o comentario y las cuentas que posteriormente pueden utilizar ese contenido para impulsar determinadas tendencias: “Una noticia, una opinión o una publicación se puede emitir por un periodista, medio o político y eso no significa que esa persona o ese medio forme parte de ninguna operación”, explicó.
Con ello, la funcionaria buscó establecer una separación entre la generación de contenido periodístico y su posterior utilización dentro de redes de amplificación, la aclaración no ha eliminado la controversia. El problema central no solamente radica en si la presentación fue denominada o no una “lista negra”, sino en qué criterios fueron utilizados para incluir a periodistas y medios dentro del esquema presentado desde el Gobierno federal.
¿Qué es entonces lo que presentó el Gobierno?
De acuerdo con la explicación posterior de Luisa Alcalde, se trató de un ejercicio para describir un ecosistema digital en el que contenidos publicados originalmente por periodistas, medios, políticos u otros actores pueden ser retomados y amplificados hasta convertirse en tendencias.
La funcionaria sostuvo que existen redes de cuentas anónimas y bots capaces de incrementar artificialmente la visibilidad de determinados mensajes. El planteamiento del Gobierno es que estas dinámicas pueden generar la impresión de que existe una conversación orgánica y masiva cuando, en realidad, parte de ella puede estar impulsada de manera coordinada.
El fenómeno de la manipulación o amplificación artificial de conversaciones digitales es, en términos generales, un problema conocido en distintas plataformas sociales. Sin embargo, la existencia del fenómeno no demuestra automáticamente que cada persona mencionada dentro de un determinado esquema participe en él.
La discusión queda así dividida en dos interpretaciones: La primera es la explicación de Luisa Alcalde: no existe una lista negra de periodistas enemigos del Gobierno, sino un análisis sobre un ecosistema digital y la manera en que determinadas publicaciones pueden ser amplificadas artificialmente.
La segunda corresponde a quienes cuestionaron la presentación: independientemente de cómo se denomine el ejercicio, la exposición pública de nombres de periodistas y medios desde una posición oficial del Gobierno puede generar un efecto de señalamiento, la diferencia entre ambas posiciones deberá resolverse con evidencia.
Si el Gobierno cuenta con información que demuestra la existencia de redes coordinadas, bots o mecanismos de amplificación artificial, el debate debería trasladarse a los datos, la metodología y las pruebas que sustentan el análisis. Luisa Alcalde ahora sostiene que no se trató de una lista de enemigos, sino de un análisis sobre la amplificación artificial de contenidos digitales.