Una madre de familia denunció presuntas omisiones, negligencia médica y malos tratos en la Clínica 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Xalapa, donde su hijo permanece hospitalizado por una infección.
La afectada, Ernestina Islas, relató que el problema comenzó cuando su hijo, de 26 años de edad, acudió a la Clínica 10 debido a un absceso localizado en el brazo, cerca de la axila, el cual aumentó considerablemente de tamaño. Sin embargo, aseguró que durante tres consultas previas no recibió un diagnóstico adecuado. Ante el agravamiento del dolor, el joven fue enviado durante la madrugada del viernes al área de Urgencias de la Clínica 11.
De acuerdo con la madre, la saturación del servicio provocó que permaneciera varios días sin una cama disponible. “Mi hijo tiene 8 días internado, los 4 primeros días estuvo sentado en una silla, entre los cuales fue valorado por un infectilogo el cual dio la orden para una tomografía y una punción lumbar, y hasta ahora no la han hecho”, explicó.
Según el relato, durante el tercer día de hospitalización un médico infectólogo evaluó al paciente y determinó que la infección podría extenderse rápidamente hacia el pecho, el cuello o los pulmones debido a la ubicación del absceso. El especialista solicitó de manera urgente una tomografía, una punción lumbar y diversos estudios de laboratorio. No obstante, la familia asegura que dichas indicaciones no fueron cumplidas de inmediato y que inicialmente les informaron que los procedimientos no podían realizarse porque el paciente permanecía sentado.
La denunciante también señaló que enfrentaron dificultades por la falta de algunos medicamentos en el área de Urgencias. Además, indicó que al acudir al módulo de Trato Digno en busca de apoyo, le sugirieron contratar a un cuidador particular con un costo aproximado de 700 pesos diarios, cantidad que aseguró no está en posibilidades de cubrir.
La situación se complicó aún más debido a que Ernestina Islas padece fibromialgia y cuenta con una prótesis de rodilla. El desgaste físico y emocional derivado de la enfermedad de su hijo provocó una crisis de salud que obligó a su ingreso de emergencia en el hospital del ISSSTE. Mientras ella permanecía hospitalizada, su hijo mayor se convirtió en el único apoyo para atender a ambos familiares y trasladarse entre las dos instituciones médicas.
La madre relató que, para mantenerse en contacto con su hijo internado, le dejó un teléfono celular. Sin embargo, afirmó que una enfermera identificada como Elizabeth Reyes intentó retirárselo. De acuerdo con su versión, ante la negativa del joven, intervino personal del área de Trabajo Social, quienes finalmente le retiraron el dispositivo, dejándolo sin posibilidad de comunicación con su familia.
Esta situación llevó a Ernestina Islas Martínez a solicitar su alta voluntaria del ISSSTE para acudir personalmente a la Clínica 11 y verificar las condiciones en las que se encontraba su hijo. Aunque el paciente fue trasladado posteriormente a una cama en piso, la denunciante sostuvo que los estudios especializados continuaban pendientes hasta las últimas horas reportadas. “Si en verdad está infectado y algo le pasa, ¿ellos van a responder por la vida de mi hijo?”, cuestionó con indignación.
La madre adelantó que presentará una queja ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) y buscará recurrir a instancias federales para exigir atención médica oportuna. Dentro de su denuncia, hizo un reconocimiento al médico José Hernández, adscrito a la Clínica 11, a quien describió como un profesional empático y comprometido, al considerar que fue el único que les brindó información clara sobre el estado de salud del paciente.
Asimismo, señaló que gracias a diversas gestiones logró que su hijo fuera ingresado a piso durante la noche del domingo 31 de mayo. Sin embargo, afirmó que hasta las 11:00 horas del lunes aún no había recibido la atención médica especializada que requería y que la herida continuaba empeorando, por lo que insistió en una intervención urgente por parte del personal del IMSS.