Las madres no son perfectas, pero Dios a través de ellas da la vida, por ello se debe ser agradecido con éstas, expresó el sacerdote de la Iglesia de "San Jerónimo", en Coatepec, Quintín López Cessa.
"Las que son mamás saben lo difícil que es esta tarea, es hermoso pero difícil; una vez que nacen los hijos, problemas pequeños, conforme van creciendo son problemas grandes, por eso se tiene que ser agradecido", dijo.
Durante una misa oficiada en el Mercado “Rebolledo” con motivo del Día de la Madre, señaló que sólo Dios es perfecto y las madres, aunque no lo son, aman con todo su corazón.
"Nuestra mamá no es como queremos, pero a su manera, con sus cualidades, debilidades, virtudes, con sus pecados, nos aman. A veces nos quejamos de nuestra madre y sentimos coraje, porque no se tiene mamá o se tuvo mucha mamá", sostuvo.
Por ello, pidió en oración por las madres, salud y entendimiento para quienes aún viven, pero también por las fallecidas.