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Sección: Estado de Veracruz

Madres pedirán justicia por dos futbolistas veracruzanos; uno secuestrado y otro asesinado

- Varios colectivos tomarán el Palacio de Justicia Federal de Boca del Río este lunes, para exigir órdenes de aprehensión para 5 presuntos implicados

- Gerson Quevedo, de 19 años, fue secuestrado en marzo de 2014; su hermano, Alan, de 15 años, fue asesinado junto a su cuñado, al tratar de rescatarlo

Miguel ?ngel Le?n Carmona Xalapa, Ver. 06/11/2016

alcalorpolitico.com


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Al grito de justicia, madres de desaparecidos de Veracruz tomarán el Palacio de Justicia Federal de Boca del Río. Las víctimas indirectas solicitarán al Juez Quinto de Distrito la orden de aprehensión para cinco presuntos asesinos y secuestradores ligados a la delincuencia organizada.

Lo anterior, ligado al caso Gerson y Alan Quevedo Orozco, de 19 y 15 años. El mayor de los chicos fue secuestrado desde el 15 de marzo de 2014, sin que se tengan noticias de su paradero hasta la fecha, mientras que el segundo fue acribillado en el intento de rescatar a su hermano.



En entrevista para alcalorpolitico.com, Maricela Orozco Montalvo, la madre de los jóvenes veracruzanos, asegura que, tras dos años de investigaciones por parte de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), la justicia se le presenta como un soplo de consuelo.



Por ello, colectivos de desaparecidos como Solecito, Red de Madres y Enlaces Nacionales, ejercerán presión el día de mañana lunes 7 de noviembre, ante las autoridades federales como muestra de solidaridad.

“Es una atrocidad lo que han cometido con la familia Quevedo Osorio. El juez tiene que detener esta espiral de impunidad y agravio en contra de esta familia. Que no tome parte con delincuentes, criminales, y se coloque al lado de la integridad, que se solidarice

con la familia que ya sufrió de una manera tan terrible”, comparte Lucía de los Ángeles DíazHenao, líder del Colectivo Solecito.



De acuerdo con Maricela Orozco, la orden de aprehensión para estas cinco personas se deriva de señalamientos de un testigo que sobrevivió el día del secuestro y asesinato,además deregistros telefónicos y la confesión del único plagiario que está preso y sentenciado en el penal de Tuxpan, quien dice reconocer a los cinco presuntos responsables.



La madre y ahora defensora de los derechos humanos, asegura que lo único que busca con su protesta es que el caso de sus hijos salga del boquete de impunidad en el que ha estado; una investigaciónenraizada, sin resultados,

por parte de la Unidad Especializada Contra el Secuestro (UECS ) y de la propia Fiscalía General del Estado, a cargo de Luís Ángel Bravo Contreras.

Dos años y siete meses de impunidad”
Con base en Carpeta de Investigación 289/2014 SEIDO, dictada ante la Procuraduría General de la República (PGR), los hechos se registraron la mañana del sábado 14 de marzo de 2014, en la ciudad de Medellín de Bravo, Veracruz.



Gerson Quevedo Orozco, de 19 años de edad, salióde su domiciliola mañana del 15 de marzo con dirección a un OXXO, según los datos de las indagatorias, asistió a un llamado por celular de Jaime Chinchurrieta, hoy preso en el penal de Tuxpan.



Bastaron unos metros, para que el joven fuera privado de su libertad por un comando armado. “Jaime Chinchurrieta ayudó a los malos a subir a mi hijo a una camioneta. Fue lo último que supe de él”, relata la madre.



Al paso de las horas, la familia fue contactada por los plagiariospara negociar el supuesto rescate de Gerson Quevedo. La condición fueron 80 mil pesos en efectivo, resguardados en alguna bolsa plástica. El dinero se entregó sin que el rescate fuera exitoso. De Gerson no había pistas.



Fue hasta las últimas horas del sábado 15 de marzo, cuando al domicilio de los familiares acudió un sujeto, quien aseguró saber la dirección de una casa de seguridad donde el joven estaba privado de su libertad, ubicadaen la Arboleda San Ramón, Medellín de Bravo.



Sin pensarlo Miguel Eleacim Caldelas, de 25 años y Alan Quevedo, cuñado y hermano del muchacho secuestrado, respectivamente, salieron con dirección de la casa de seguridad vinculadacon un grupo de la delincuencia organizada queopera

en gran parte de la entidad veracruzana.

Los familiares de Gerson localizaron

elpredio, sin embargo, un testigo relata que secuestradoresy familiares se hicieron de palabras y, tras retirarse estos últimos,

fueron perseguidos por un vehículo con sujetos armados abordo.

La persecución duró cinco cuadras.

En una esquina, el vehículofamiliarmarca Mazda, color rojo, con placas YJX5999 del

estadodeVeracruz, fue encerrado por una camioneta. Allí

Alan Quevedo y Miguel Eleacim Caldelasmurieron perforados por proyectiles de grueso calibre.



Ante la tragedia, los afectadostuvieron que repartirse; unos veladores a los dos jóvenesacribillados, mientras otros asistieron a la UECS a reportar el secuestro de Gerson Quevedo. Tras dos años y siete meses de

investigaciones,lo único que existenson presuntos culpables.

Motivo por el cual la madregritarájusticia.



Las víctimas, dos futbolistas profesionales


Para Maricela Orozco, es difícil describir a sus hijos.Tras una pausa, decide comenzar por el más joven, Alan,a quien

asesinaron mientras buscaba a su hermano mayor.

Alan Quevedo Orozco, a sus 15 años ya figuraba como futura estrella del Club de Futbol Profesional, los Tiburones Rojos del Veracruz. Un arquero que superaba el metro con 80 centímetros, de reflejos felinos y seguridad en bajo los tres palos.



En 2014 fue reclutado por el equipo de Segunda División, dirigido entonces por Daniel “El Travieso" Guzmán. Maricela Orozco atribuye el gusto por el futbol de suhijo

desde los tres años, en las categorías dientes de leche con alguna filias de los Pumas de la UNAM.

“Era demasiado chingón, mi hijo, por eso en el campeonato de la Sub 15 en Veracruz,

fue el único que resaltó y al queentrevistaron a nivel nacional.Después lo llamaron para la sub 17 de los tiburones”, presume la madre, con el llanto contenido.



Un joven responsable, asídescribesu madre a Alan, quien

estudió hasta el segundo semestre de preparatoria. Un chico seguro de sí mismo, como cualquier portero que busca trascender.Alan salió durante los primeros minutos del 16 de marzo, valiente, como en los juegos de futbol, en busca de su hermano. Nunca imaginó que su adversario sería la muerte, que así culminaría su carrera futbolística.



Sobre Gerson Quevedo Orozco, de 19 años, Maricela Orozco lo refiere como un chico noble, que daba la vida por sus amigos, aunque desconoce si por sus amistades también fue secuestrado; son temas que apenas enuncia la entrevistada para noviciar lainvestigación.



El joven también se probó en las filas del equipo Albinegros de Orizaba, sin embargo mudó el sueño de futbolista para darle seguimiento a su otro talento, las matemáticas. Se inscribió en la carrera de arquitectura y ahí dedicó su tiempo hasta que fue privado de su libertad.



Son las palabras que la mujer apenas puede emitir sobre su tragedia. El tiempo ha pasado y la madre confiesa que ahora no sólo busca a su hijo y llora el asesinato de otro. Ahora la defensora de los derechos humanos levanta la vozpor todas las víctimas que se han registrado en el sexenio de Javier Duarte de Ochoa y Flavino Ríos Alvarado.



Hoy, Maricela Orozco comparte quelo único que tiene en su caso soncinco presuntos responsables. Por ello

gritará para que la justicia federal asista. Allí, en el Palacio de JusticiaFederal,también

estarán madres con el mismo dolor. “No queremos que pase más tiempo, perotampoco que haya más desaparecidos en Veracruz”, sentencia Maricela Orozco.