Tras permanecer varios meses contaminado, del manantial de La Cuesta volvió a brotar agua limpia y cristalina, hecho que fue celebrado por habitantes de los barrios La Cuesta y Barrientos.
Los vecinos recordaron que desde diciembre de 2025 el agua presentó manchas oscuras y olores desagradables, lo que obligó a suspender su consumo por recomendación de las autoridades sanitarias. Durante ese periodo, los pobladores realizaron oraciones y actividades religiosas para pedir por la recuperación del nacimiento de agua.
El párroco Juan Carlos Pellico Valente encabezó la bendición de las imágenes de San Sebastián Mártir y la Virgen de Guadalupe colocadas en un altar junto a la presa. “Estamos agradecidos porque este lugar representa mucho para nuestras familias y nuestras generaciones”, señalaron habitantes.
Los vecinos también organizaron faenas para rehabilitar el área y limpiar los alrededores del manantial. Aunque el agua ya luce transparente, la población espera los resultados oficiales de CONAGUA para confirmar que no existen contaminantes y pueda utilizarse nuevamente sin riesgos.