Este miércoles, los elementos de la Policía de Orizaba fueron conminados a cumplir con las normativas y a ser disciplinados en su labor.
Tras presentarse para entregar sus armas y hacer el cambio de turno, los uniformados fueron llamados a formar nuevamente y esperar hasta que todos estuvieran presentes, lo que causó malestar entre algunos, ya que terminarían saliendo casi al mediodía. Elementos de la Marina, que se encuentran capacitándolos, aprovecharon este tiempo para hacer hincapié en la importancia de la puntualidad, el mantenimiento óptimo del armamento y el respeto a los horarios establecidos.
En particular, les recordaron que, en un enfrentamiento, un arma que no funciona puede ser fatal. Algunos policías reconocieron que hay compañeros que no respetan la normativa, lo que afecta la disciplina general dentro de la corporación, pues se toman más tiempo para comer y no llegan en los horarios establecidos. Sin embargo, señalaron que al parecer son "intocables", ya que no se les sanciona.
Cabe mencionar que, debido a la espera prolongada, surgieron rumores sobre una posible protesta, lo cual no ocurrió.