A pesar de los comentarios y rumores que circularon en días recientes sobre posibles afectaciones por hidrocarburos en la zona, las marisquerías de Córdoba registran una alta afluencia de comensales, especialmente durante la temporada de Cuaresma y los días santos, cuando las familias optan por consumir pescados y mariscos.
En distintos establecimientos del centro y mercados de la ciudad, los comerciantes señalaron que las ventas se han mantenido fuertes, con clientes que llegan desde temprano para degustar platillos tradicionales del mar. "La gente viene con confianza, pregunta por la frescura del producto y se anima a comer aquí con su familia”, comentó Roberto Méndez Salgado, encargado de la marisquería La Bahía del Puerto.
Entre los platillos más solicitados se encuentran los cócteles de camarón, que se ofrecen desde 60 hasta 190 pesos, dependiendo del tamaño, así como la mojarra frita, cuyo precio ronda los 180 pesos por platillo acompañado de arroz y ensalada. También se venden camarones al mojo de ajo entre 170 y 210 pesos, y filete de pescado empanizado en 140 pesos. Por su parte, Leticia Vargas Roldán, propietaria del negocio Mariscos La Ola Azul, indicó que durante estos días la clientela incluso ha superado la de semanas anteriores. “Nosotros trabajamos con producto fresco que llega todos los días, por eso la gente no tiene miedo y sigue viniendo a disfrutar”, explicó.
Los restauranteros confiaron en que la buena racha continúe durante el resto del periodo vacacional, pues además de clientes locales también han comenzado a llegar visitantes de municipios cercanos que buscan disfrutar de los sabores del mar en Córdoba.