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Sección: V?a Correo Electr?nico

Mascota que murió en veterinaria de Xalapa tenía poca esperanza de vida, aclara

- Fue atropellada por su dueño, lo que provocó graves lesiones además de afectaciones que llevaba por descuido

- Propietarios no quisieron acceder a la necropsia, acusa la médico veterinaria que la atendió

06/01/2016

alcalorpolitico.com

Buenas noches:

Por respeto a mis clientes, pacientes y personas que no me conocen me permito escribir estas líneas, estoy sincera y profundamente consternada por el sentimiento de duelo por la que atraviesa la señora Yuri Villegas Lendechy y su familia, con la pérdida de Dazia, su mascota.

El pasado 31 de diciembre llegó a nuestras instalaciones a las 15:00 horas en calidad de urgencia una perrita de la raza Poodle minitoy de 15 años de edad llamada "Dazia" que fue remitida por un colega, el cual no se encontraba en la ciudad por las fechas, esta pacientita la cual fue atropellada por su dueño y llegó en brazos de su propietaria Yuri Villegas Lendechy, quien presentaba mordidas en la mano que recibió de su perrita por el dolor tan intenso que tenía.

Las condiciones en las que se recibió a la mascota fueron las siguientes:

La paciente llegó con pulgas, sucia, con el pelo largo y anudado, problemas de piel, zonas alopécicas, pruriginosas y con rubor a nivel de grupa y lomo (muy probablemente una alergia causada por la pulga), opacidad de córneas bilateral, con 37 grados centígrados de temperatura, soplo cardiaco de aproximadamente 3/6 el cual pudo auscultarse cuando disminuyó el dolor, un tapón de heces fecales en el ano, el cual fue retirado para poder tomar la temperatura y determinar que no hubiera daños en esa área ya que allí fue donde recibió el traumatismo, evidente por el hematoma que se estaba formando en la región de la cadera, no podía sostenerse en 4 miembros, no permitía palpación en miembros posteriores, hiperestésica, inflamación de ambos miembros posteriores a nivel craneal.

Al limpiar el área del ano también nos percatamos que había una hernia en la glándula anal con exposición visceral debido al traumatismo, consecuencia del debilitamiento de las fibras musculares por la edad y quedamos por confirmar alguna fractura, estudio que ya no se pudo realizar debido a que la perrita falleció el día sábado 2 de enero aproximadamente a las 6:00 horas.

Cuando se estaba intentando estabilizar a la paciente, se le comentó a la propietaria que era muy poco probable que la perrita aguantara porque teníamos todo en contra, fecha, hora, no había radiólogo, laboratorio, ni equipo, y que si ingresábamos a su perrita, sin análisis, radiografías y el equipo adecuado era menos probable que su mascota saliera con vida, así que ella tenía la decisión de hacer lo que quisiera, pero que Dazia estaba sufriendo mucho y ella repetía "no creo que aguante", ella me preguntó si sería mejor ponerla a dormir, a lo que la respuesta fue que ya estaba justificada la eutanasia pero que la decisión la tenía que tomar ella, me preguntó que en cuanto le saldría ponerla a dormir y en cuanto saldría la hospitalización, ella salió a hablar con su mamá y cuando regresó me dijo que si se podía quedar hospitalizada, y que si aguantaba le hiciéramos los estudios necesarios para ver si se salvaba.

Desde que Dazia se ingresó, la propietaria tenía pleno conocimiento de la situación y que el pronóstico era muy malo, que era casi imposible que aguantara, ya que estaba muy mal y se le explicó que al otro día no se abriría, permanecería cerrado por ser 1 de enero, que no habría guardia nocturna la noche del 31 por la fecha y que se le llamaría en caso de que pasara alguna tragedia, si no, no le llamaríamos para no alarmarla.

La señora en shock, mordida por Dazia, con dolor y con culpa, al parecer no comprendió el funcionamiento de la clínica y ahora nos hace responsables de la muerte de su perrita, cuando no hay culpables, incluso su marido que fue el que desafortunadamente atropelló a la mascota, porque este evento fue un accidente y pasan en un segundo y a cualquiera.

Nosotros hicimos y hacemos todo lo humana y médicamente posible para atenderlos pero no podemos en estas condiciones dar un pronóstico favorable si desde que se está realizando un examen físico se le está dando un pronóstico malo y que las probabilidades que tenía de vida eran casi nulas y menos en las condiciones en las que iba.

En todo momento se le informó del estado que guardaba la paciente y la gravedad de sus lesiones por el atropellamiento, que eran más severas por su edad. Como es nuestra responsabilidad dejamos la decisión del procedimiento a su dueña, se le atendió siempre de manera profesional y conocemos el profundo cariño que le tenía a Dazia, por lo que entendemos el dolor de su pérdida.

Dejamos claro lo difícil de su cuadro clínico y ratificamos que en todo momento actuamos con el cuidado, responsabilidad y profesionalismo que nos dan 20 años de atención médica veterinaria.

Dentro de su profundo y entendible dolor que expone en redes sociales, una situación en vez de haber optado por las vías médico/legales a las que todos tenemos derecho, es deplorable que quiera encontrar un culpable, y que el médico que es el que interactúa con su mascota por última instancia sea ese “culpable”, rechazando la necropsia para saber la verdad del porque su mascota perdió la vida después del daño severo causado por el atropellamiento, ya que dicho estudio hubiese esclarecido los hechos y responsabilidades, haciéndose entonces verdadera justicia.

Rechazo categóricamente que esa ofuscación haya llevado a la señora Yuri Villegas Lendechy a optar por la difamación en las redes sociales, afectando sensiblemente no sólo mi reputación y prestigio logrado con muchos años de estudio a fin de lograr recuperar dentro de lo posible la salud de nuestros pacientes y de trabajo, si no también afectando el patrimonio de mi familia al tener traducción directa sobre la confianza y credibilidad en la relación médico-propietario de paciente.
Durante el ejercer de nuestra profesión debemos además de comprender la posición de los familiares ante la angustia, incertidumbre y dolor que una situación de enfermedad genera y por encima de todos estos obstáculos debemos ganarnos la confianza de los propietarios de nuestros pacientes, no sólo con hechos si no con humanismo y actitud.

Concluyo informando que respeto y entiendo el dolor, pero no justifico los medios ni toleraré el dolo con el que se intenta desprestigiarme, ya que esto no regresará el tiempo hasta el punto en el que Dazia no fuera atropellada por su propio dueño, así como mi prestigio y reputación quedaran con un dejo de duda y desconfianza para aquellos que no me conocen en lo profesional, pero tampoco pretenden hacerlo.

Descansa en paz " DAZIA"


Gracias.
Atentamente:
MVZ. Mariana Manzo Ruiz