México retrocedió en matemáticas y lectura en la edición más reciente de PISA, cuyos resultados fueron publicados este 8 de septiembre de 2026 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La evaluación corresponde a PISA 2025, aplicada a estudiantes de 15 años y cuyos resultados se dieron a conocer en 2026. En esta edición participaron 91 países y economías.
México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, por debajo de los promedios de la OCDE, que fueron de 463, 461 y 482 puntos, respectivamente. En matemáticas, México pasó del lugar 57 de 81 participantes en 2022 al 63 en 2025. En lectura pasó del 49 al 53, mientras que en ciencias pasó del 57 al 64.
El historial de México
Más allá de la posición, los puntajes permiten observar una tendencia de largo plazo:
En Matemáticas, el resultado de 2025, de 388 puntos, es el más bajo registrado por México desde 2009 cuando obtuvo 419 puntos, con la pérdida de 31 puntos respecto de aquel año.
En Lectura, ambién es el resultado más bajo de la serie desde 2009 cuando acumuló 425 puntos y en 2025 bajó a 408, o sea, 17 puntos menos que en ese año.
En el área de Ciencias, México mejoró cuatro puntos en 2025 (414) respecto de 2022 (410), aunque la OCDE señala que el cambio no es estadísticamente significativo.
En PISA, las posiciones deben interpretarse considerando los intervalos estadísticos; por ello, la OCDE suele presentar rangos de posición en sus tablas oficiales. Para 2018, por ejemplo, México aparece con rangos de posición que abarcan varios lugares en cada área.
En 2012, México ocupó el lugar 53 de 65 en matemáticas, 52 de 65 en lectura y 55 de 65 en ciencias, de acuerdo con información oficial mexicana basada en PISA.
Matemáticas concentra el mayor rezago: sólo 30 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel 2 de desempeño en matemáticas, frente a 65 por ciento en el promedio de la OCDE. Es decir, aproximadamente siete de cada 10 quedaron por debajo del nivel considerado básico. El retroceso de siete puntos entre 2022 y 2025 fue estadísticamente significativo.
Lectura también registra retroceso: México obtuvo 408 puntos en lectura, siete menos que en 2022 y 53 puntos por debajo del promedio de la OCDE. Aproximadamente la mitad de los estudiantes mexicanos no alcanzó el nivel 2, mientras que en la OCDE la proporción que sí llegó a ese nivel o superior es considerablemente mayor.
En Ciencias, México alcanzó 414 puntos, cuatro más que en 2022, pero la OCDE considera que la variación no es estadísticamente significativa. El 49.6 por ciento de los estudiantes mexicanos quedó por debajo del nivel 2, mientras apenas 0.2 por ciento alcanzó los niveles 5 o 6, considerados de alto desempeño.
Frente a otros países latinoamericanos, México no ocupa el último lugar. En 2025, por ejemplo, obtuvo mejores resultados que varios países de la región en distintas áreas, aunque permanece por debajo de Chile y Uruguay en el desempeño general de las principales competencias.
El resultado mexicano contrasta con algunos sistemas educativos que mejoraron entre 2022 y 2025: Türkiye aumentó 18 puntos en ciencias, ocho en matemáticas y 16 en lectura; Georgia avanzó 26 puntos en ciencias y 10 en matemáticas; Jordania aumentó 26 puntos en ciencias y 20 en matemáticas; Tailandia mejoró 23 puntos en ciencias, 13 en matemáticas y 13 en lectura. En América Latina, Uruguay aumentó nueve puntos en ciencias, alcanzando su mejor resultado histórico en esa materia.
El dato de mayor preocupación es que además de los puntajes, la OCDE reportó que 41.8 por ciento de los estudiantes mexicanos quedó por debajo del nivel básico simultáneamente en matemáticas, lectura y ciencias.
La proporción fue más del doble del promedio de la OCDE, que se ubicó en 19.7 por ciento. Por ello, el principal dato de contexto para México no es solamente el lugar que ocupa en el ranking, sino que matemáticas y lectura registraron en 2025 sus puntajes más bajos desde que se incorporan a la comparación histórica iniciada en 2009.
Precisión metodológica: PISA no debe interpretarse como un único ranking general de países. Cada materia tiene su propia clasificación y la OCDE utiliza intervalos de confianza; por ello, para la cobertura periodística resulta más sólido presentar conjuntamente puntaje, posición, número de participantes y evolución histórica.