La Selección Mexicana exhibió un futbol alegre y efectivo en su partido ante Ecuador y lo derrotó 2-0 para avanzar a los octavos de final en la Copa Mundial FIFA 2026.
En un abarrotado estadio Ciudad de México, al que asistieron más de 85 mil aficionados, el equipo que comanda el "Vasco" Javier Aguirre hizo lo necesario para vencer a un tozudo rival con los goles de Julián Quiñones al minuto 21 y Raúl Jiménez, al 30.
Al arranque de las acciones México tuvo un inicio relampagueante con jugadas de triangulación entre el "Piojo" Alvarado, Gilberto Mora y el mismo Julián Quiñones, bien arropados en el centro del campo por Luis Romo y Erik Lira, que mantuvieron a raya a los ecuatorianos.
Mora, Romo y Quiñones encabezaron ataques constantes, pero sólo eran avisos al arco defendido por Hernán Galíndez.
Una de esas peligrosas llegadas fue cuando Mora dio pase por la banda derecha a Romo, quien centró por arriba a Raúl Jiménez, pero llegó un poco tarde y su remate casi de "palomita" salió desviado del arco de los sudamericanos.
Pero dice un refrán que "tanto va el cántaro al agua que hasta se rompe", que al minuto 21 en un veloz contragolpe el "Piojo" Alvarado da a profundidad a Julián Quiñones, quien a toda velocidad enfiló a la portería mientras William Pacho lo persigue, pero el delantero bajó la velocidad entrando al área y saca un bombazo imposible de parar para Hermán Galíndez, fue el 1-0 que desató la locura en los más de 85 mil aficionados que asistieron al estadio Ciudad de México.
Los ecuatorianos ya no sentían lo duro, sino lo tupido, por que empezaron a cerrar espacios y a buscar un ataque que pudiera emparejar las acciones, y casi lo consigue a través de Zamora, quien le hizo un túnel a Montes, pero su disparo sale apenitas desviado por el arco defendido por Raúl Rangel.
Al 30 se "cayó" el otrora estadio Azteca con el gol de Raúl Jiménez; el delantero aprovechó un mal despeje de William Pacho y dio el balón a Quiñones, quien le regresó el favor y el delantero la empalmó con la derecha para vencer a Galíndez.
Al minuto 39 un ataque ecuatoriano encabezado por John Yeboah, quien de zurda soltó un obús buscando el ángulo superior derecho, pero el "Tala" Raúl Rangel se aventó de forma espectacular para desviar a tiro de esquina.
El conjunto sudamericano insistía en los últimos minutos aprovechando que el Tri perdió el dominio de las acciones.
El talento de Mora, "Piojo" y Raúl se plasmó antes de concluir la primera parte cuando los dos primeros hicieron una pared y el chico de Tijuana centró a Raúl, cuyo cabezazo salió apenas por encima del arco ecuatoriano.
En la segunda mitad del partido los ecuatorianos salieron con otro chip. Sus ataques fueron constantes, pero una y otra vez quedaban disueltos entre la defensiva mexicana. No encontraban la fórmula, mientras que el Tricolor buscaba un contragolpe que sentenciara el encuentro.
Al minuto 66 el central César Montes se incorporó al ataque en un tiro de esquina, pero su remate con la testa lo desvió Hernán Galíndez cuando todos ya coreaban ese gol que hubiera "matado" a los sudamericanos.
En el último tercio del partido el "Vasco" metió a "Santi" Giménez y Obed Vargas dándole descanso a Raúl Jiménez y a Luis Romo, una pareja que fue ovacionada por los aficionados por su gran labor dentro de la cancha.
Ecuador estuvo cerca de marcar el gol cuando Rodríguez paró con el pecho un balón elevado y entró al área, pero ante la salida del "Tala" remató desviado.
El DT de Ecuador, el argentino Sebastián Beccacece se jugó el todo por el todo y empezó a meter todo su arsenal, pero para su mala fortuna no le funcionó.
Los 7 minutos que el árbitro Slavko Vincic dio de compensación fueron dramáticos para la Selección Mexicana porque los ecuatorianos se negaban a morir y lanzaron constantes ataques que una y otra vez eran destruidos por César Montes y Johan Vázquez.
Ahora México esperará al ganador del juego entre Inglaterra y República Democrática de El Congo, pero si la lógica se hace presente serán los primeros nuestros rivales el próximo domingo en el estadio Ciudad de México.
Eso ya no importa, mientras tanto los millones de mexicanos quieren disfrutar y seguir saboreando este triunfo que los colocó en octavos de final, no los despierten, quieren seguir soñando, sobre todo porque el equipo nacional no ha recibido gol en los 4 partidos que ha jugado en el torneo. Ojalá que el rival en la próxima ronda no sea Inglaterra porque es el único que los volvería a una infame realidad, a convertir el sueño en una maldita pesadilla.