En una postura que reaviva el debate sobre el intercambio bilateral, el mandatario norteamericano Donald Trump declaró este día que la oferta productiva mexicana carece de peso real para el mercado de su nación, señalando que los envíos procedentes del sur se reducen esencialmente a alimentos como “tamales picantes y tomates”.
La afirmación se produjo en el Despacho Oval de la Casa Blanca mientras el mandatario respondía interrogantes en torno a sus amagos de cancelar acuerdos con socios que registran un déficit desfavorable para la tesorería estadounidense. Bajo ese marco, el republicano estimó que dicho desequilibrio ronda los 195 mil millones de dólares al año en el caso mexicano.
Autosuficiencia frente a las exportaciones
Fiel a su discurso nacionalista, el jefe de Estado norteamericano aseveró que una interrupción en el flujo comercial no acarrearía costos para la infraestructura de su país, argumentando que cuentan con abasto propio suficiente en sectores clave, tales como la industria energética.
"Si cesara la actividad comercial con ellos, no sufriríamos ninguna pérdida. Bastaría únicamente una firma. Perdemos 195 mil millones de dólares anuales con México. No poseen insumos que sean verdaderamente indispensables para nosotros. Cuentan con tamales picantes, tomates y un par de insumos adicionales, pero en esencia no ofrecen nada que necesitemos", enfatizó ante los medios internacionales.
Freno al rompimiento por empatía con la Presidenta
No obstante la descalificación hacia las cadenas productivas del país vecino, el gobernante estadounidense descartó concretar un bloqueo en las aduanas. Explicó que la decisión de mantener el flujo mercantil obedece al vínculo institucional y al respeto personal que guarda hacia la jefa del Ejecutivo mexicano, Claudia Sheinbaum Pardo.
"No tengo la intención de llegar a ese punto porque mantenemos una excelente dinámica con la Presidenta. Nos agrada su conducción y le profesamos una alta consideración", expresó para matizar su postura.
Las apreciaciones del mandatario ocurren en la antesala de las negociaciones para la revisión periódica del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como en medio de continuas discusiones en materia de gravámenes a la exportación vehicular y agrícola.