El análisis de microexpresiones puede convertirse en una herramienta de apoyo en investigaciones criminales, al permitir identificar cambios involuntarios en el rostro, el parpadeo, la respiración y los movimientos corporales de una persona cuando responde a determinados cuestionamientos.
José Luis Pérez Castro, máster en Criminalística y Criminología y director del Instituto Forense en Coatzacoalcos, explicó que mediante la kinesis es posible estudiar la expresión corporal y detectar variaciones que pueden advertir posibles inconsistencias durante una entrevista.
En casos criminales, esta herramienta puede resultar útil al momento de entrevistar a personas relacionadas con una investigación. Entre las señales que pueden observarse están tocarse la nariz, rascarse un ojo, sujetarse la oreja, cerrar la boca, reír ante determinados cuestionamientos o presentar cambios en el parpadeo y la respiración.
Sin embargo, Pérez Castro aclaró que no existe un gesto que, por sí solo, compruebe una mentira, debido a que cada individuo manifiesta reacciones distintas.
“Somos individuos y cada individuo va a proyectar su propia expresión”, señaló.
Por ello, el análisis requiere establecer primero cómo se comporta normalmente una persona y posteriormente comparar sus reacciones cuando se le formulan preguntas relacionadas con determinados hechos. Si una expresión aparece repetidamente ante ciertos cuestionamientos, puede convertirse en un elemento para profundizar la entrevista.
Una de las técnicas utilizadas consiste precisamente en preguntar y guardar silencio. Pérez Castro explicó que, al no recibir inmediatamente otro cuestionamiento, el entrevistado puede continuar hablando y ampliar su respuesta, mientras el especialista observa posibles modificaciones corporales.
También destacó la importancia de grabar las entrevistas relacionadas con investigaciones criminales. La revisión posterior del material permite analizar microexpresiones que duran apenas instantes y que podrían pasar inadvertidas durante el interrogatorio.
El parpadeo es uno de los aspectos que pueden analizarse. De acuerdo con Pérez Castro, al intentar controlar una respuesta pueden presentarse modificaciones tanto en el pestañeo como en la respiración y, posteriormente, una liberación de esa tensión.
El especialista insistió en que las microexpresiones no constituyen por sí mismas una prueba de culpabilidad ni demuestran de manera definitiva que alguien miente. Su utilidad dentro de una investigación criminal radica en aportar elementos para orientar una entrevista, detectar posibles inconsistencias y determinar qué aspectos requieren mayor análisis.