El jefe del Proyecto de Hidrometeorología de la CONAGUA, José Llanos Arias, advirtió que los efectos de la naturaleza podrían ser cada vez peores mientras se sigan permitiendo los asentamientos irregulares en las riveras de los ríos o en zonas vulnerables.
Reconoció que si bien el cambio climático y el calentamiento global son factores que contribuyen grandemente a los desastres naturales, lamentó que la población no entienda el riesgo que significa vivir en lugares vulnerables, pero también que las autoridades no lo impidan.
Confirmó que para la temporada de huracanes -que inicia formalmente el 1 de junio y concluye el 31 de noviembre- se tendrán 16 fenómenos meteorológicos, 7 de los cuales se espera sean tormentas tropicales, 4 huracanes moderados y 5 huracanes de categoría intensa.
Los huracanes intensos se espera que alcancen 73 kilómetros por hora y rachas de vientos superiores a los 250 kilómetros por hora.
El funcionario federal destacó que no hay que perder de vista que las tormentas tropicales con rachas de viento superiores a los 40 kilómetros por hora son sistemas lluviosos que podrían inician a mediados de este mes y causarían inundaciones en la Cuenca del Papaloapan y Coatzacoalcos.
Reconoció que todos los sistemas traen sus consecuencias; sin embargo, por el cambio climático y el calentamiento global dicho fenómenos ha aumentando su intensidad en los últimos años hasta en un 50 por ciento.
“La lluvia se concentra en unos cuantos días, es decir, si la lluvia en meses como julio se repartía en 20 días, ahora lo hace en sólo dos días y por consecuencia trae daños”, expresó.
José Llanos refirió que no todos los daños son causados por el incremento en la intensidad de los huracanes o de las lluvias, sino -en una gran parte- porque las poblaciones se asientan en lugares de alto riesgo.
En ese sentido, señaló que el crecimiento “desordenado” ha generado que la población llegue a construir en zonas vulnerables y por lo tanto se incrementan los riesgos.
“Provocan que al ocurrir un fenómeno meteorológico, aunque este no sea muy intenso, provoca daños a la población, de ahí que el crecimiento desordenado está provocando que año con año se tengan más daños”, aseveró.