Migrantes venezolanos en el sur de Veracruz tienen fe en que a Donald Trump, el otra vez presidente de los Estados Unidos, "se le ablande el corazón" y desista del endurecimiento de sus políticas contra aquellos que buscan concretar el "sueño americano".
Ericson Oliz Ereu Domínguez comentó que, hace una semana, se encontraba en El Paso, Texas, donde fue detenido por autoridades migratorias. Tras ser deportado el sábado, lo enviaron a Villahermosa, Tabasco, y fue "botado" a la calle durante la madrugada.
"Los de Migración no tienen consideración con nadie, nos sacaron del punto de migración y nos tiraron a la calle a dormir; pasamos ahí la madrugada. No perdemos la fe, tenemos fe en que al hombre se le ablande el corazón", dijo, “yo, cuando entré a migración, había niños, mujeres embarazadas, y a todos los montaron en el avión para Villahermosa; a mucha gente con niños pequeños, todos para atrás”.
Ereu Domínguez explicó que busca llegar a Estados Unidos porque su hija de 17 años ya se encuentra allá, y él quiere reunirse con ella. Lamentó que las malas acciones de algunos venezolanos o migrantes que solo cruzan para delinquir dificulten la situación para quienes realmente desean trabajar. A pesar de las adversidades, afirmó que no desistirá de intentar llegar a Estados Unidos, ya que está dispuesto a regresar las veces que sea necesario con tal de ver a su hija.
Por su parte, Diego José Guzmán, de Caracas, Venezuela, aseguró que el posible regreso de Donald Trump al poder representa una amenaza para la población migrante debido a la situación actual y a la eliminación de las citas de CBP ONE. "Confiamos en que pueda haber un cambio de última hora que nos beneficie para entrar legalmente a Estados Unidos. Queríamos entrar antes del 20, pero tuvimos retrasos", señaló.