El reporte de aproximadamente mil 600 dientes de leche recuperados en un predio de Zacapu, Michoacán, ha generado interrogantes sobre el origen de los restos y las circunstancias en las que llegaron al lugar. Mientras un colectivo de madres buscadoras sostiene que las piezas fueron encontradas durante labores de rastreo iniciadas hace varios años, las autoridades estatales afirman que no cuentan con antecedentes oficiales del caso.
La denuncia fue difundida por integrantes del colectivo Buscando Cuerpos en Todo México, encabezado por Margarita López Pérez, quienes aseguran haber recuperado piezas dentales y fragmentos óseos en una zona donde sospechan que pudieron realizarse quemas clandestinas.
Sin embargo, hasta el momento no se ha presentado públicamente un dictamen pericial que confirme cuántas personas podrían estar relacionadas con los restos, si todas las piezas corresponden a menores de edad o si existe evidencia de algún delito.
Búsquedas iniciadas en 2021
De acuerdo con el testimonio de Margarita López, las primeras exploraciones en el terreno comenzaron en 2021, luego de que integrantes del colectivo detectaran humo en las inmediaciones de un basurero. Durante las revisiones, las buscadoras localizaron fragmentos óseos y una pieza dental que, según su relato, correspondía a un menor de edad.
A partir de ese momento, el grupo modificó sus métodos de búsqueda para recuperar restos de menor tamaño, utilizando herramientas y mallas que permitieran separar piezas dentales y pequeños fragmentos entre la tierra y los residuos. Con el paso del tiempo, las integrantes del colectivo aseguran haber reunido alrededor de mil 600 dientes de leche, además de piezas dentales de adultos y otros restos.
Las buscadoras consideran que el sitio pudo haber sido utilizado para la destrucción de restos humanos mediante fuego, aunque esta hipótesis no ha sido confirmada mediante una investigación oficial de conocimiento público.
La cifra de posibles víctimas, todavía sin confirmar
Uno de los datos que más inquietud ha generado es la estimación de que las piezas dentales podrían corresponder a alrededor de 80 menores de edad. Esta cifra ha sido atribuida a Margarita López, pero no existe hasta ahora una identificación oficial que permita establecer cuántas personas podrían estar representadas en el conjunto de restos.
El número de dientes recuperados tampoco permite determinar automáticamente la cantidad de víctimas, ya que una misma persona puede perder varias piezas dentales.
Para establecer la procedencia de los restos se requieren estudios odontológicos y antropológicos, así como análisis genéticos cuando las condiciones de conservación lo permitan. Sin esos resultados, no es posible confirmar la edad de las personas a quienes pertenecieron las piezas ni establecer las circunstancias en las que murieron.
Fiscalía estatal, ajena al hallazgo
La Fiscalía General del Estado de Michoacán informó el 24 de septiembre que no cuenta con registros oficiales relacionados con el supuesto hallazgo de dientes infantiles en Zacapu. La institución señaló que sus registros no contienen denuncias, solicitudes de intervención pericial ni entregas de restos vinculadas con el caso desde 2021.
También indicó que, tras consultar a la Fiscalía General de la República, no encontró antecedentes oficiales relacionados con los hechos denunciados. Esta postura contrasta con la versión del colectivo, que sostiene haber realizado búsquedas durante varios años y recuperado las piezas dentales en el terreno.
La falta de registros oficiales no determina por sí sola la procedencia de los restos ni resuelve las diferencias entre ambas versiones. Sin embargo, evidencia que todavía no existe una explicación institucional documentada sobre el material que las buscadoras aseguran haber encontrado.
Posibles delitos contra menores
La difusión del caso también provocó cuestionamientos sobre una posible relación con delitos como la trata de personas, el tráfico de menores o la extracción ilegal de órganos.
Estas posibilidades han sido planteadas en el contexto de las denuncias públicas, pero no existe evidencia oficial difundida que permita vincular el hallazgo de Zacapu con alguna de esas actividades delictivas.
La Fiscalía estatal también ha rechazado que exista una relación oficial entre las piezas dentales y las versiones sobre presunto tráfico de menores en Zamora. Por ello, las hipótesis sobre redes criminales deben mantenerse separadas de los hechos que puedan acreditarse mediante peritajes y una investigación ministerial.
El caso genera exigencias de investigación
La denuncia también llegó al Senado de la República, donde la legisladora panista Laura Esquivel Torres solicitó un minuto de silencio por las presuntas víctimas y anunció acciones para exigir el esclarecimiento de los hechos.
En paralelo, el colectivo ha insistido en la necesidad de que las autoridades intervengan para determinar la procedencia de las piezas y establecer si existe alguna relación con personas reportadas como desaparecidas.
Para las familias que buscan a sus seres queridos, la identificación de restos constituye una parte fundamental de los procesos de búsqueda, particularmente cuando existen indicios que podrían corresponder a personas cuya desaparición no ha sido esclarecida.
El caso mantiene abiertas varias preguntas fundamentales:
a)- ¿Las piezas dentales recuperadas corresponden efectivamente a seres humanos?; b)- ¿Cuántas personas podrían estar representadas en los restos?; c)- ¿Qué edad tenían quienes perdieron esas piezas?; d)- ¿Cómo llegaron los restos al predio de Zacapu?; e)- ¿Existen indicios de que el lugar haya sido utilizado para incineraciones clandestinas?; f)- ¿Hay coincidencias con personas reportadas como desaparecidas? y g)- ¿Se cometió algún delito y quiénes podrían ser responsables?
Las respuestas dependen de la realización de estudios científicos y de una investigación que permita contrastar los testimonios de las buscadoras con evidencia verificable.
Un caso que permanece sin esclarecer
El reporte de alrededor de mil 600 dientes de leche en Zacapu ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de esclarecer los hallazgos de restos humanos y garantizar que las denuncias de los colectivos de búsqueda sean atendidas.
Por ahora, la versión de las buscadoras y la postura de la Fiscalía estatal mantienen una diferencia sustancial: mientras el colectivo asegura haber recuperado las piezas durante varios años de trabajo, la autoridad sostiene que no cuenta con antecedentes oficiales del caso. La pregunta central sigue sin respuesta: a quién pertenecen los dientes encontrados en Zacapu y qué ocurrió en el lugar.