En un escenario político nacional marcado por tensiones y señalamientos internacionales, MORENA concretó la renovación de su dirigencia nacional durante su VIII Congreso Nacional Extraordinario, donde Ariadna Montiel fue electa por unanimidad como nueva presidenta del Comité Ejecutivo Nacional.
El encuentro, realizado en el World Trade Center de la Ciudad de México, contó con la asistencia de mil 830 congresistas, con lo que se declaró quórum legal para llevar a cabo la sesión, encabezada por el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, en su calidad de presidente del Consejo Nacional del partido.
Con el respaldo total de los asistentes, Montiel asume la dirigencia en sustitución de Luisa María Alcalde, quien dejó el cargo tras integrarse al gabinete de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La nueva dirigente estará al frente del partido hasta el 1 de octubre de 2027.
En su primer mensaje como presidenta nacional, Ariadna Montiel reivindicó el origen del movimiento y su identidad política al señalar: “Somos los hijos del campamento de Reforma en 2006 y somos los sobrevivientes del desafuero”, en referencia a los momentos clave en la construcción del proyecto encabezado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante el congreso también se ratificó a Oscar del Cueto García como secretario de Finanzas, como parte de la integración del nuevo equipo que acompañará a Montiel en la conducción del partido.
Previo a la elección, Alfonso Durazo destacó la fortaleza interna de MORENA y lanzó un mensaje hacia la oposición, al asegurar que, al igual que en procesos anteriores, no representará un riesgo electoral en 2027. “La dignidad de las y los militantes no está a prueba de ningún señalamiento público, hoy nos reorganizamos con la convicción de mantenernos como la primera fuerza política del país”, afirmó.
Por su parte, Luisa María Alcalde se despidió de la militancia con un mensaje en el que agradeció el respaldo recibido durante su gestión. “Me voy feliz, orgullosa y satisfecha por lo logrado, pero sobre todo agradecida con la militancia, con quienes sostienen este movimiento todos los días”, expresó.
El relevo en la dirigencia se da luego de las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico y posesión de armas de fuego, un contexto que marcó el ambiente político en el que se desarrolló el congreso.
Mientras tanto, MORENA inicia una nueva etapa organizativa con miras a los procesos electorales de 2027, en los que buscará mantener su posición como fuerza política dominante en el país.