Una mujer integrante de la colonia Cardenista denunció públicamente haber sido despojada del terreno que ocupaba desde hace años y acusó que presuntamente integrantes del comité de la organización demolieron su vivienda sin previo aviso, además de entregar el predio a otra persona.
La afectada aseguró contar con recibos, comprobantes y pruebas de pago que acreditarían su permanencia dentro de la organización, señalando que durante años cumplió con cooperaciones y obligaciones relacionadas con el terreno que le había sido asignado.
De acuerdo con su testimonio difundido en redes sociales, los problemas comenzaron luego de cuestionar presuntas irregularidades dentro de la agrupación y exigir respeto a sus derechos sobre el predio. Señaló que, tras mostrar inconformidad con decisiones internas, comenzó a ser excluida y posteriormente perdió el acceso al terreno.
La mujer relató que al regresar de trabajar encontró que su vivienda había sido demolida y sus pertenencias colocadas en la vía pública, asegurando además que algunos de sus objetos fueron robados. Añadió que otra persona ya ocupaba el lote.
Asimismo, afirmó que el nuevo ocupante le comentó que el comité le entregó el terreno “vacío” e incluso le proporcionó material para iniciar una nueva construcción.
La denunciante también acusó que al intentar reclamar ante integrantes del comité y mostrar los documentos que acreditaban sus pagos, éstos presuntamente se negaron a revisar la evidencia y rechazaron cualquier responsabilidad en el desalojo y demolición.
En redes sociales, usuarios y habitantes relacionados con la colonia también han expresado inconformidades contra el presunto dirigente del movimiento cardenista, Antonio Luna Andrade, a quien señalan de presuntamente actuar en beneficio propio y no atender las necesidades de los integrantes de la organización ni de la colonia.
Asimismo, algunos comentarios difundidos en plataformas digitales aseguran que varios vecinos comparten molestias similares, aunque —según lo publicado— prefieren no hacer denuncias públicas por temor a posibles represalias o conflictos internos.
Ante esta situación, la afectada pidió la intervención de las autoridades correspondientes para investigar los hechos y determinar si existieron irregularidades o abuso de autoridad dentro de la organización.
Hasta el momento, ni el comité de la colonia ni Antonio Luna Andrade han emitido una postura pública respecto a los señalamientos realizados.