Trabajadores de la clínica-hospital del ISSSTE en Orizaba denunciaron una situación que calificaron como grave negligencia, al señalar que desde hace al menos dos años estudios clínicos solicitados a pacientes no se procesan ni se entregan, pese a que se les hace creer que sí fueron realizados.
De acuerdo con testimonios recabados de manera confidencial, los estudios y pruebas médicas permanecen almacenados en cajas a la entrada del área de quirófano, sin ningún tipo de seguimiento, lo que ha provocado que cientos de derechohabientes nunca reciban resultados confiables.
El personal explicó que el problema radica en que no existen reactivos ni insumos necesarios para procesar los análisis, por lo que en muchos casos los estudios simplemente no se realizan, aunque al paciente se le informa que “todo salió bien”.
Esta situación ha impedido que los pacientes conozcan diagnósticos reales y continúen tratamientos oportunos, poniendo en riesgo su salud e incluso su vida, especialmente en casos que requieren seguimiento médico especializado.
Trabajadores señalaron que parte de la documentación acumulada ya fue desechada, lo que hace imposible recuperar información clínica que debió formar parte del expediente médico de los pacientes.
Ante ello, el personal hizo un llamado urgente a la dirección del hospital para que se investigue esta negligencia, se garantice la realización real de los estudios y se deslinden responsabilidades.