En lo que va del año, más de 4 mil 685 niños, niñas y adolescentes han huido de Honduras, El Salvador y Guatemala porque su vida está en riesgo por el reclutamiento forzoso de las pandillas, la trata de personas y hasta la esclavitud sexual.
Desde hace cinco años, México ha dejado de ser un país de paso y se ha convertido en un destino para miles de infantes desplazados por la violencia, cientos de ellos recorren la ruta migratoria no acompañados, por lo que la Agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) busca garantizar el acceso al procedimiento para la protección internacional.
Tan sólo en 2016, el Instituto Nacional de Migración detectó en tránsito 40 mil 114 niños, niñas y adolescentes, más de 17 mil 557 viajaban no acompañados y aunque el año pasado bajó la cifra a 18 mil 300 menores de edad, sigue siendo alto el índice de desplazamiento desde muy corta edad.
Sofía Lascuráin, oficial asistente de Protección de la ACNUR, indicó que la niña más pequeña que han atendido tenía 8 años y fue encontrada en una estación migratoria, a pesar de que se hizo la solicitud de refugio, ya no fue posible conseguir la protección internacional.
“Los niños, niñas y adolescentes salen de sus países por violencia familiar, reclutamiento forzoso de las pandillas, tanto niños como niñas, en el caso de ellas las pandillas las reclutan para ser sus parejas, es una especie de esclavitud sexual; también los persiguen por haber sido testigos de crímenes por extorsión violencia, por trata y por discriminación al ser niños de la comunidad LGBT”, expresó.
Ante estas situaciones, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados busca que se evite la detención de menores de edad en estaciones migratorias y que no regresen a sus países donde su vida o libertad corre peligro.
A pesar de que el Consejo Nacional de Población en un estudio del 2016, estimó que el 40% de los niños, niñas y adolescentes que pasan por México tiene necesidades de protección internacional, aún son pocas las solicitudes, pues tan sólo el año pasado de 18 mil 300 menores de edad en tránsito, 200 solicitaron refugio.
No obstante, de manera general ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), sí ha ido en aumento la solicitud de protección de adultos, familias y menores de edad. De 2 mil 137 solicitudes en el año 2014, el año pasado repuntaron a 14 mil 596 peticiones de refugio.