Durante décadas, piezas arqueológicas de la cultura huasteca han sido vendidas por campesinos a turistas que ocasionalmente han pasado por esta región del norte de Veracruz, afirmó el profesor Félix Ovando Hernández, cronista de Cerro Azul.
En entrevista, apuntó que la cultura huasteca aún tiene demasiado que ofrecer, por lo que todavía hay mucho que investigar para darse cuenta de la importancia social y religiosa, trasmitida por los mayas, porque ese es su origen.
Indicó que, tan sólo en este municipio, famoso por su producción petrolera, hace falta un museo, proyecto del que se ha hablado mucho tiempo, ante lo cual existen piezas arqueológicas expuestas a la intemperie, como sucede en la comunidad Piedra Labrada.
“Hay una rica historia y cultura que está latente pero no se le da ese valor y hace falta que se investigue arqueológicamente y se encuentren esos vestigios culturales que permanecen dormidos, enterrados, como por ejemplo en la comunidad de Piedra Labrada, donde abundan monolitos, cerámicas enterradas y que lamentablemente han sido saqueadas”, refirió.
Añadió que a ese lugar han llegado personas que realizan excavaciones y al encontrar piezas las conservan sigilosamente, para después venderlas a extranjeros.
“Hay personas de esta comunidad que andan vendiendo estos objetos y se acercan principalmente a los norteamericanos que vienen a vacacionar y que son quienes más le dan importancia, porque tienen una sólida cultura y saben que, al adquirir un objeto de éstos, están adquiriendo una joya, que después puede costar mucho en el mercado extranjero pero que aquí a la gente le dan una bicoca por un monolito o por un objeto de piedra o cerámica que se vende a muy bajo precio”, recalcó.
Ovando Hernández lamentó la falta de un museo, que incluso podría ser construido en la localidad Piedra Labrada, ubicada a escasos 5 kilómetros desde esta cabecera municipal, donde existe el monolito de la diosa Cuextécatl y otras piezas, prácticamente a la intemperie y sin resguardo.