El vicepresidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC), Juan Manuel García González, advirtió que 2026 se perfila como un año complicado para los empresarios debido a una serie de medidas fiscales y laborales que, dijo, impactan directamente en el empleo formal y la viabilidad de las empresas.
Señaló que factores como la miscelánea fiscal, la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas, el aumento al salario mínimo y el endurecimiento de las tasas impositivas generan presión adicional sobre el sector productivo. Aunque reconoció la necesidad de fortalecer las finanzas públicas, consideró excesivo el poder de fiscalización que actualmente tiene el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
“Entendemos que se necesita dinero para las arcas federales, pero creo que es un poco excedido. Estas medidas, lejos de ayudar, pueden incrementar la informalidad, que ya es muy alta en el país”, expresó.
García González sostuvo que el aumento al salario mínimo no debería imponerse por decreto, sino construirse mediante consensos con las fuerzas económicas, a fin de evitar afectaciones al empleo y a los costos operativos de las empresas.
Al ser cuestionado sobre si la Cámara cuenta con un plan de contención para reducir el impacto de estas medidas, explicó que no es posible establecer uno formal, ya que las decisiones han sido mayormente impositivas. No obstante, destacó que el sector ha buscado acuerdos con el gobierno para mitigar los efectos.
Como ejemplo, mencionó que la implementación gradual de la semana laboral de 40 horas fue una propuesta impulsada por la propia industria, con el objetivo de adaptarse de manera parcial y progresiva a los cambios.
“Así hemos ido buscando los huecos que nos permitan atender estas situaciones y reducir el impacto para las empresas y el empleo”, concluyó.