Tras la designación realizada por Zoé Robledo Aburto, director general del IMSS, del nuevo titular en la delegación Veracruz Sur, se abre una nueva etapa en la conducción del Instituto, en un contexto marcado por una alta demanda de servicios y retos persistentes en la atención médica.
Alfredo Hernández Ávila, consejero por la CROM ante el IMSS, señaló que los cambios en la titularidad generan expectativas naturales tanto entre el personal como en la derechohabiencia, particularmente en una región donde el sistema de salud opera bajo presión constante.
Sobre el nombramiento del doctor Arturo Navarrete Sánchez, destacó su trayectoria dentro del propio instituto, subrayando que se trata de un perfil con conocimiento operativo y experiencia en distintos niveles de responsabilidad, lo que podría facilitar la continuidad institucional. Asimismo, indicó que se prevé una próxima sesión, en la que se espera mayor claridad sobre el proceso de relevo y los tiempos de transición, elementos clave para dar certidumbre al personal y a los usuarios.
No obstante, puntualizó que los desafíos en Veracruz Sur requieren atención inmediata. Temas como la demanda de servicios, los tiempos de espera, las condiciones laborales y la calidad en la atención continúan siendo parte de la realidad cotidiana del Instituto. Hernández Ávila consideró que uno de los aspectos fundamentales en esta nueva etapa será la capacidad de traducir la experiencia en resultados concretos.
En ese sentido, enfatizó la importancia de mantener canales de comunicación efectivos con trabajadores y derechohabientes, como base para identificar áreas de mejora. Finalmente, expresó la disposición del sector obrero para acompañar este proceso, bajo una expectativa clara: que los cambios se reflejen en mejoras tangibles en los servicios de salud. Señaló que, más allá de los relevos administrativos, el IMSS representa una necesidad diaria para miles de familias en la región.