“Mi papel como asesor va más allá de un plan alimenticio; se trata de una profesionalización deportiva que respeta la integridad del deportista. Entiendo la distinción entre la nutrición convencional y la deportiva, enfocándome en optimizar la recuperación ante esfuerzos intensos”, explica Allan García Murrieta.
El entrenador, entrevistado momentos antes de la realización de la primera edición de Mr. XLP Juvenil y Veteranos, celebrado este domingo en esta capital, explicó que el acompañamiento de un experto ayuda a mantener las "4 C" del éxito deportivo: confianza, control, compromiso y concentración.
Allan García Murrieta ha centrado su experiencia en disciplinas como el boxeo, la lucha y el judo. Estas áreas no sólo demandan un acondicionamiento físico excepcional, sino también una gestión precisa del peso corporal. Su trayectoria destaca por ser un ejemplo de especialización técnica y compromiso con el alto rendimiento. Su formación en la Facultad de Nutrición de la Universidad Veracruzana le ha brindado las bases científicas necesarias para abordar los desafíos fisiológicos únicos que enfrentan los deportistas de contacto.
Su asesoría permite que los atletas alcancen el pesaje requerido, sin comprometer su masa muscular o niveles de energía. Para ello implementa protocolos de rehidratación y recarga de glucógeno fundamentales para que el luchador o boxeador recupere su potencia antes de la competencia.
El ser egresado de la Universidad Veracruzana, permite que su enfoque esté respaldado por una de las instituciones con mayor prestigio en el sureste de México. La licenciatura en esta institución enfatiza tanto la salud pública como la nutrición clínica, permitiéndole integrar una visión integral que cuida la salud a largo plazo del atleta.