El artista muxe Lukas Avendaño estudió en Xalapa en la Universidad Veracruzana (UV) y se lanzó al mundo para hacer realidad sus sueños. “Réquiem para un alcaraván” y “Buscando a Bruno” son sus obras emblemáticas con las que ha impactado de manera relevante a nivel internacional. A través de su danza y de su activismo autónomo, se convirtió en el primer mexicano en recibir el premio “Grants to Artists” en la categoría de Arte de Performance/Teatro, otorgado por la Foundation for Contemporary Arts de Nueva York.
Este galardón reconoce la labor comunitaria y la trayectoria dancística del creador oriundo de Tehuantepec, Oaxaca, con presencia en los escenarios y festivales más importantes de América y Europa, en los que transforma su dolor, la memoria y la identidad en un hecho escénico de resistencia.
Cuando recibió la llamada de la Foundation for Contemporary Arts de Nueva York, el bailarín creyó que era una más de las llamadas de estafa que recibe de manera cotidiana. “Como aquella en que renuncié a una camioneta por no pagar los 5 mil pesos que me pedía para el envío”, relató Avendaño.
“Gracias a todas por su confianza y a la persona o las personas que tuvieron a bien nominarme en esta premiación. Sólo quiero decirte que seguimos trabajando. A veces acompañadas, otras veces a la sombra de seres más grandes y con mayor luz, y otras tantas solas como las luciérnagas, con nuestro foquito, con una luz tenue que tintinea, pero muy nuestra luz, pero autónoma, solidaria, oaxaqueña de trabajo autogestivo CASOTA. Les dejo esto por aquí a las coincidencias del 2006”, expresó.
“Muchas gracias por su confianza siempre. Como dice la canción del maestro Juan Gabriel: ‘Por eso, aún estoy en el lugar de siempre, en la misma ciudad y con la misma gente’”, dijo el ejecutante, quien siempre retorna al Istmo, a su terruño Tehuantepec.