Dos funcionarios públicos de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) con formación profesional en odontología ocupan cargos de alto nivel relacionados con la política educativa y programas de atención a comunidades marginadas, lo que ha generado cuestionamientos sobre la idoneidad de sus perfiles para las funciones que desempeñan.
El caso más destacado es el de José Luis González Fabela, designado Coordinador para la Reforma Educativa. Según su currículum público en el directorio de la SEV, es Cirujano Dentista egresado de la UNAM (2012-2017) y cuenta con un seminario de prótesis dental (2019). Su experiencia laboral previa se limita al servicio social en periodoncia, un consultorio dental privado (2020-2024) y un breve periodo como Jefe de Departamento de Incorporación en la Dirección para la Incorporación de Escuelas Particulares (2025).
González Fabela percibe un sueldo neto de 39 mil 700 pesos mensuales, de acuerdo con información publicada en transparencia de la página web de la SEV.
Las funciones del cargo, establecidas en el Reglamento de la SEV, incluyen promover la participación social en el desarrollo educativo, coordinar acciones derivadas del Plan Veracruzano de Desarrollo y el Programa Sectorial para mejorar la calidad educativa, elaborar proyectos que vinculen educación con trabajo y productividad, combatir el rezago educativo, generar pensamiento crítico y respeto a los derechos humanos, así como investigar y aplicar medidas disciplinarias al personal a su cargo.
Ivette Fabiola Viveros Hernández, por su parte, ocupa el cargo de Subcoordinadora de Trabajo Comunitario en el marco del Programa/Misión Vasconcelos. Es Cirujano Dentista por la Universidad Veracruzana (1999-2004) con especialidad en ortodoncia (2008-2010). Cuenta con experiencia docente como profesora de Biología en la Secundaria General Emiliano Zapata de Actopan (2013-2024), además de labores auxiliares en clínicas dentales.
Sus funciones implican organizar y evaluar los servicios del programa en localidades marginadas, supervisar el cumplimiento de metas de alfabetización tecnológica y combate al rezago educativo, fortalecer la organización comunitaria y brindar asesoría en tecnología y materiales didácticos.
Desajuste entre perfil y responsabilidades
Aunque ambos cargos son de confianza (nombramiento discrecional del Secretario de Educación) y no están sujetos a los concursos de oposición del Servicio Profesional Docente, existe un déficit claro de idoneidad entre la formación y experiencia de los funcionarios y las atribuciones de los puestos.
En el caso de González Fabela, la trayectoria es predominantemente clínica y privada, con una incursión muy reciente y corta en un área administrativa relacionada con la educación particular. Las funciones de Coordinador para la Reforma Educativa, en cambio, requieren experiencia sólida en diseño de políticas públicas educativas, gestión de proyectos estratégicos y conocimiento profundo del sistema escolar.
En el de Viveros Hernández el desajuste es menor gracias a sus 11 años de experiencia docente, lo que le otorga conocimiento práctico del aula y del rezago educativo. Sin embargo, su formación principal sigue siendo odontológica y el programa Vasconcelos demanda habilidades especializadas en educación no convencional, tecnología móvil y trabajo comunitario en zonas alejadas.
La Ley de Educación del Estado de Veracruz y la legislación federal del Servicio Profesional Docente enfatizan la necesidad de perfiles idóneos y capacidades específicas para funciones que impactan la calidad educativa. Aunque los puestos de confianza otorgan margen de discrecionalidad, diversos actores educativos consideran que estos nombramientos deberían responder a criterios claros de trayectoria y expertise en el ámbito educativo.
El caso abre un debate más amplio sobre la meritocracia y la transparencia en los nombramientos de alto nivel dentro de la dependencia educativa estatal.